TIZIMÍN.— Autoridades de salud dan las voces de alerta ante los riesgos del uso de los llamados sueros vitaminados, una práctica que al parecer ya se vuelve común en la localidad, y que se promociona como alternativa para combatir el cansancio o la resaca, pero que ya ha cobrado vidas en el país.
De acuerdo con el sector salud, la población debe evitar aplicarse estos tratamientos fuera de instituciones médicas certificadas, ya que podrían representar un grave peligro, especialmente sin supervisión profesional adecuada.
Hace dos días el secretario de Salud federal, David Kershenobich Stalnikowitz, confirmó la muerte de personas en Sonora, así como la hospitalización de pacientes, tras la administración de sueros vitaminados por parte de un médico.
Durante la conferencia matutina se informó que, con base en análisis preliminares, existe evidencia de posible contaminación bacteriana, debido a que algunos pacientes presentaron niveles elevados de glóbulos blancos y cuadros de coagulación intravascular, condiciones asociadas a sepsis.
También se identificó un caso adicional que, aunque no recibió el suero, fue tratado con una inyección. En varios pacientes los síntomas avanzaron en forma acelerada, con desenlaces fatales en cuestión de dos días.
En el municipio es común encontrar la oferta de sueros vitaminados en redes sociales, principalmente en Facebook, donde se anuncian servicios a domicilio con costos que oscilan entre 600 y 800 pesos.
El director del Centro de Salud Urbano de Tizimín, Lauro Ramírez Díaz, señaló que se desconoce con precisión qué sustancias contienen estos sueros, lo que incrementa el riesgo de reacciones adversas graves, como lo es el choque anafiláctico.
Sin valoración clínica
El directivo añadió que, en muchos casos, quienes los aplican no realizan una adecuada valoración clínica previa del paciente.
Ramírez Díaz indicó que llama la atención que algunos de estos servicios son ofrecidos por personas que se identifican como médicos homeópatas, es decir, practicantes de métodos alternativos, a diferencia de los médicos alópatas, quienes ejercen la medicina sustentada en evidencia.
También precisó que, en términos básicos, los sueros utilizados en medicina convencional son soluciones de cloruro de sodio o glucosa, cuya aplicación debe estar estrictamente indicada y supervisada por profesionales de la salud.
Además, exhortó a la población a no recurrir a estas prácticas sin la atención de un médico con cédula profesional o un especialista, a fin de evitar riesgos con posibles consecuencias fatales.
