El narcotraficante conocido como "Mini Lic", quien fue trasladado de un penal de Nueva York a otro de Oklahoma por amenazas
El narcotraficante conocido como "Mini Lic", quien fue trasladado de un penal de Nueva York a otro de Oklahoma por amenazas (Foto de @ArgumentoPolitik)

NUEVA YORK.— Autoridades penitenciarias de Estados Unidos trasladaron a una nueva prisión a Dámaso López Serrano, ahijado de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, después de que recibió amenazas de muerte por declarar en un juicio contra uno de los miembros del Cártel de Sinaloa.

Según publica la cadena ABC7, al conocido como “Mini Lic” lo cambiaron a una cárcel federal en Oklahoma, trasladándolo desde el correccional neoyorquino donde se encontraba, después de que en unos documentos judiciales del caso contra un miembro del cártel de “El Chapo” revelaran que era un objetivo por haber testificado contra Jesús Raúl Beltrán León.

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Beltrán León, quien fuera estrecho colaborador de “El Chapo”, fue sentenciado el 6 de agosto en Chicago a 28 años de prisión por su papel en la coordinación del tráfico de drogas para el Cártel de Sinaloa en Estados Unidos.

Según la documentación judicial, aliados de Guzmán Loera en la correccional de Chicago, donde se encontraba en ese momento “Mini Lic“, intentaron sin éxito dar una paliza al testigo en represalia por su colaboración con la Fiscalía.

A un penal “de paso” en Oklahoma

La preocupación de las autoridades, después de que se desvelara que querían “partirle la cabeza”, propició que trasladaran discretamente a López Serrano desde Nueva York al penal de Oklahoma.

Esas instalaciones se utilizan en particular para reos que requieren de una protección especial y, en su mayoría, pasan allí cortos periodos de tiempo hasta que encuentran un destino permanente.

Aún debe testificar en otros juicios

La especial preocupación de las autoridades por el “Mini Lic” se explica porque el narcotraficante aún tiene que testificar en diversos juicios.

López Serrano se declaró culpable en enero de 2018 de haber importado a Estados Unidos miles de kilos de heroína, metanfetaminas y cocaína, seis meses después de entregarse a los agentes de la Agencia Antidrogas del país (DEA).