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Reconocen su lucha

ESTOCOLMO (AP).— El ganador del Premio Nobel de la Paz 2019 dijo que sus experiencias aterradoras en su juventud, cuando fue soldado en Etiopía, alentaron su decisión de buscar el fin del conflicto armado con un país vecino.

En un discurso al recibir ayer el premio en el ayuntamiento de Oslo, el primer ministro etíope, Abiy Ahmed, dijo que “la guerra es el epítome del infierno para todos los que se ven envueltos en ella. Lo sé porque estuve ahí y volví”.

Abiy ganó el premio 2019, en parte, por poner fin a uno de los conflictos más prolongados de África: la guerra entre Etiopía y Eritrea. Abiy fue soldado en esa guerra.

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“Hace 20 años, yo era un operador de radio en una unidad del Ejército etíope en la ciudad fronteriza de Badame”, recordó. “Salí un momento de la trinchera para tratar de obtener una buena recepción con la antena… Fueron apenas unos minutos, pero al regresar, vi con horror que toda mi unidad había sido eliminada por un ataque de artillería”.

Abiy, de 43 años, asumió el cargo a inicios del 2018 y a las pocas semanas asombró a todos en esa turbulenta región africana al forjar un acuerdo de paz con Eritrea, poniendo fin a 20 años de conflicto en que murieron 80,000 personas.

En su discurso, manifestó que la estabilidad en la región es de gran valor estratégico.

“Las potenciales mundiales están aumentando su presencia militar en la zona. Hay grupos terroristas y extremistas que también están tratando de incursionar. No queremos que el Cuerno de África se convierta en campo de batalla para las superpotencias ni escondite para los mercaderes de terror ni para los emisarios de desesperación y miseria”, expresó el líder.

El galardón es también por las significativas reformas que Abiy aplicó a nivel nacional, incluyendo la liberación de decenas de miles de presos y la legalización de grupos opositores antes prohibidos. Pero desde que el precio fue anunciado en octubre, el mandatario ha enfrentado nuevos desafíos en su país, como manifestaciones sangrientas.

En noviembre, pocos días de la publicación de su libro en que ofrece argumentos a favor de la unidad nacional, manifestantes quemaron ejemplares en las calles. Las protestas estallaron cuando un opositor regresó del exilio y se quejó de que el gobierno le estaba quitando su escolta de seguridad.

La queja surgió un día después de que Abiy advirtió, sin mencionar nombres, que “quienes amenacen nuestra paz y seguridad verán que tomaremos medidas”.

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