Irán advierte con gran represalia a nuevos ataques
TEHERÁN (EFE).— El comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria iraní, Hosein Salamí, aseguró ayer que los comandantes de Estados Unidos y de Israel “no estarán a salvo” si cumplen sus amenazas contra los generales de Irán.
“Los estadounidenses, los sionistas y otros deberían saber que si amenazan a nuestros comandantes, ninguno de ellos tendrá un lugar seguro”, advirtió Salamí en un discurso recogido por la agencia semioficial Tasnim.
El máximo responsable de la Guardia Revolucionaria subrayó que si esos países cumplen con sus amenazas de asesinar a altos mandos militares iraníes “la vida de ninguno de sus comandantes estará a salvo”.
“El régimen estadounidense, el sionista y sus aliados son básicamente regímenes terroristas, una realidad que ahora tienen que admitir”, agregó.
Las declaraciones de Salamí son en respuesta a la reciente amenaza del enviado especial de Estados Unidos para Irán, Brian Hook, de matar también al nuevo comandante de la Fuerza Quds, Esmail Qaaní.
Qaaní fue nombrado en el cargo tras el asesinato el pasado 3 de enero en un bombardeo estadounidense en Bagdad de su predecesor, el poderoso general Qasem Soleimaní, quien comandaba las operaciones en el extranjero de la Guardia Revolucionaria.
Sobre este asesinato, Salamí dijo ayer que Estados Unidos ya enfrentó “las consecuencias dolorosas” de esa acción, a la que Irán respondió con un ataque con misiles a una base militar en Iraq con presencia de tropas norteamericanas.
Salamí advirtió que si los estadounidenses repiten tales acciones recibirán “golpes aplastantes y continuos” y se encontrarán con unas condiciones que “no podrán gestionar ni controlar”.
El asesinato de Soleimaní generó una escalada de la tensión entre Irán y Estados Unidos y, en general, en la región de Medio Oriente, elevando los temores al estallido de un conflicto.
Por otra parte, Iraq anunció ayer que el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, aseveró durante una conversación telefónica con el primer ministro iraquí, Adel Abdelmahdi, que su país está dispuesto a dialogar sobre la retirada de las tropas internacionales desplegadas en el país árabe.
En un cambio de retórica por parte de Washington, que hasta ahora había insistido en que no contemplaba una retirada de sus tropas, Pompeo mostró disposición a mantener conversaciones serias sobre la presencia de las tropas extranjeras y a colaborar para mantener la soberanía iraquí, según un comunicado de la oficina de Abdelmahdi.
El dirigente dimisionario iraquí, por su parte, reiteró la necesidad de rebajar la tensión en la región, disparada a principios de mes, después de que Teherán respondiese con un ataque contra bases iraquíes en las que había soldados estadounidenses a una acción de Estados Unidos que había acabado con la vida de un general iraní en Bagdad.
En esta línea, durante la conversación, Abdelmahdi llamó a respetar la soberanía de su país y sus decisiones, así como a realizar esfuerzos “constructivos y serios” para evitar cualquier injerencia en sus asuntos internos.
Por otro lado, ambos líderes condenaron los últimos ataques contra la Embajada de Estados Unidos en Bagdad, donde el domingo volvió a impactar un cohete, mientras que otros cuatro cayeron en sus proximidades en la Zona Verde, donde se ubican legaciones diplomáticas y edificios gubernamentales.
Por ello, Pompeo y Abdelmahdi pidieron a las fuerzas iraquíes a cargo de la seguridad en la zona que refuercen sus medidas contra este tipo de acciones, así como el lanzamiento de las correspondientes investigaciones para poder presentar a sus autores ante la Justicia, según la nota.
El 5 de enero, tras los ataques cruzados de Washington y Teherán, el Legislativo iraquí aprobó una moción en la que solicitaba al Ejecutivo que acabe con la presencia de cualquier fuerza extranjera y anule la petición de ayuda a la coalición internacional, liderada por Estados Unidos, de lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI).
Estados Unidos tiene entre 5,000 y 6,000 militares en Irak, según distintas estimaciones.
