Temen una pausa en el suministro de los alimentos
WASHINGTON (EFE).— Estados Unidos alcanzó ayer los 25,239 muertos por Covid-19, casi la mitad solo en Nueva York, mientras se han disparado las alarmas por el peligro de una interrupción de la cadena del suministro de carne tras el cierre de varias instalaciones y el presidente Donald Trump se enzarzó en una polémica con varios gobernadores sobre quién tiene las competencias de dirigir el regreso de la actividad económica.
El nuevo coronavirus, que contagió ya a 596,670 personas en el país, según datos de la Universidad Johns Hopkins, se colocó también en las empresas de servicios esenciales forzando el cierre de una docena de plantas procesadoras.
Una de las últimas en poner el candado fue la de la empresa Smithfield, ubicada en Sioux Fall (Dakota del Sur) y responsable de elaborar el 5% de los productos de cerdo que se consume en todo el país. Cerró sus puertas el lunes por un tiempo indefinido luego que 300 trabajadores dieran positivo en los análisis de Covid-19.
Se da el caso de que Sioux Fall se convirtió en un nuevo foco de la pandemia en Dakota del Sur, donde su gobernadora, la republicana Kristi Noem, todavía no ha decretado medidas de confinamiento porque considera que la libertad individual está sobre el bien colectivo.
En una rueda de prensa este mes, la funcionaria afirmó que las medidas de confinamiento que ya han impuesto 42 de los 50 estados del país muestran una “mentalidad de rebaño” y trató de restar importancia al virus asegurando que “Dakota del Sur no es la ciudad de Nueva York”, foco de la pandemia.
La semana pasada, JBS USA, especializada en carne de vacuno y cerdo, anunció que cerraba al menos hasta el jueves sus instalaciones en Souderton (Pensilvania) y que decidió clausurar hasta el 24 de abril su planta en Greeley (Colorado) debido al aumento de casos de coronavirus en el condado de Weld, donde está ubicada.
En total, al menos 12 compañías cárnicas anunciaron el cierre de algunas de sus instalaciones en uno de los países donde más carne se consume en todo el mundo.
Pugna
Mientras tanto, la reacción crítica de Trump del lunes al anuncio de varios gobernadores demócratas de la costa este, incluido Nueva York, y de la costa oeste, de que colaborarán para elaborar un plan conjunto con el objetivo de retomar la actividad económica de manera gradual, fue contestada airadamente por varios responsables políticos locales, amenazando con desatar una nueva crisis política en el país.
“La constitución dice que el gobierno federal no tiene poderes absolutos, es exactamente lo contrario a lo que ha dicho el Presidente. No tenemos un rey Trump, tenemos un presidente Trump”, repitió el gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, en varias entrevistas a canales locales y en su rueda de prensa diaria para datos sobre el coronavirus.
El gobernador respondía a unas declaraciones de Trump que había escrito en su cuenta de Twitter: “Con el propósito de crear conflictos y confusión, algunos medios de noticias falsas están diciendo que es decisión de los gobernadores abrir los estados, no del presidente de EE.UU. y del Gobierno federal”.
Confinamiento
El presidente Donald Trump señaló que sólo él decidirá sobre el confinamiento.
Normas de distanciamiento
El presidente Donald Trump afirmó que será él quien decida cómo y cuándo aliviar las normas de distanciamiento social, mientras se muestra cada vez más ansioso para reabrir lo más pronto posible al país afectado por el coronavirus.
Preocupación
Gobernadores y líderes locales, quienes han implementado restricciones obligatorias, expresaron su preocupación de que el plan de Trump de regresar a la normalidad quitará vidas y extenderá la duración del brote.
Presión
Trump ha presionado para reabrir la economía, que se ha desplomado por el Covid-19.
