Familiares, amigos y líderes comunitarios asistieron ayer en Houston al funeral de George Floyd, el afroamericano muerto en Minneápolis a manos de la policía. Entre rezos y canciones en los que se recordó su figura, se pidió justicia y un cambio para acabar con el racismo.
George Floyd fue recordado ayer como “Big Floyd”, un “gigante gentil”, padre y hermano, deportista y mentor, y ahora una fuerza para el cambio hacia un mundo mejor, libre de discriminación y represión policiaca.
