“Soñadora” quiso arreglar situación legal en EE.UU.
LOS ÁNGELES (EFE).— La “soñadora” Karumi Durán no para de llorar en los últimos días. Su pequeña bebé está enferma y ella no puede cuidarla porque un error en una petición de inmigración la dejó atrapada en México y con un castigo de 10 años que le impide regresar a Estados Unidos, donde ella hizo toda una vida y permanece su familia.
Lo que todo comenzó con una petición migratoria que llenaba de ilusión a la pareja se tornó en un enorme problema que todavía desconocen cómo podrán solucionar, dice la joven a EFE en una llamada desde la capital de México, mientras su esposo, Roberto Reyes, la escucha en la ciudad de Tyler, Texas.
Todas sus esperanzas se cayeron al suelo cuando en el Consulado de Estados Unidos en Ciudad Juárez le negaron en marzo pasado a Karumi Durán una petición para ajustar su estatus.
La pareja explica que, a pesar de que Karumi estaba amparada por el programa de Acción Diferida Para los Llegados en la Infancia (DACA) desde 2013, se aventuraron a realizar ese pedido para que ella obtuviera la residencia permanente gracias a que Roberto es ciudadano estadounidense.
“El abogado nos dijo que iba a ser fácil”, dicen al unísono Reyes y Karumi. Pero no fue así. La joven madre no tiene un ingreso legal a Estados Unidos, documento que se obtiene cuando un extranjero ingresa legalmente por un puerto fronterizo de Estados Unidos, y por tanto no podía tener éxito su pedido de ajuste.
Una gran cantidad de “soñadores” han podido obtener la entrada legal a Estados Unidos después de salir del país con un permiso de viaje conocido como “advance parole”. Karumi tampoco solicitó este permiso.
Desde que el expresidente Donald Trump puso en jaque al programa DACA, activistas e incluso académicos como el profesor Armando Vásquez Ramos, coordinador del Centro de Estudios de California-México y el Programa de Estudios en el Extranjero de Soñadores, de la Universidad de Long Beach, lucharon por mantener estos permisos vigentes.
“El ‘advance parole’, que también se obtiene por razones de educación o humanitarias, le ha servido a muchos ‘soñadores’ para ajustar su estatus, por eso siempre hemos luchado por que se mantenga”, subraya el catedrático.
No fue sino hasta la llegada del presidente, Joe Biden, que estos permisos de viaje nuevamente están siendo otorgados por el Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS).
Karumi Reyes admiten que desconocían estos requisitos y que confiaron en los consejos legales de su abogado para iniciar el proceso en 2017, mismo año que el gobierno Trump intentó poner fin a DACA.
Lo que más duele estos días a Karumi Durán es no poder estar con su bebé, de apenas ocho meses. “Desde hace más de una semana tiene vómito, y no quiere comer. Alison estaba acostumbrada a verme todos los días.
AllisonBebé
Ante la ausencia de Karumi Durán, Allison es cuidada por sus abuelos maternos.
Súplica de mamá
Los abuelos viven en College Station, Texas, a 149 millas al sureste de Tyler, donde tienen una casa los papás de la bebé, Karumi Durán y Roberto Reyes. “Solo pido que me dejen regresar junto a mi hija y mi esposo”, suplica la mujer.
