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Con tan solo 10 años de edad, Ángela logró sobrevivir a un tiroteo dentro de su casa en Houston, Texas. La menor fingió estar muerta y esperó a que el atacante se fuera para poder llamar a su abuela y pedir ayuda.

De acuerdo con el relato de Ángela, citado por diversos medios, la noche del miércoles un hombre irrumpió en el departamento de la familia y sentó a cuatro de los seis integrantes en el sillón de la sala. Uno a uno fue disparándoles en la cabeza, pero inesperadamente a la niña de 10 años, la bala le rozó en el hombro.

La niña cayó al suelo y permaneció ahí hasta que el hombre abandonó el lugar. Esperó poco más de 15 minutos al lado de los cuerpos de su papá, mamá y su hermana de seis años asesinados. Después realizó una vídeollamada a su abuela, quien finalmente informó a las autoridades del incidente.

Es una escena muy trágica. Mandamos nuestras oraciones a la familia”, dijo Patricia Cantú, jefe asistente de la Policía de Houston; al presentar el reporte del incidente.

La niña dijo que no pudo ver al agresor debido a que llevaba una máscara, por lo que las autoridades ofrecen una recompensa para dar con el responsable. Se adelantó que las investigaciones no van en relación a un allanamiento de morada al azar, puesto que el agresor no desordenó ni se llevó nada de la casa.

De los seis integrantes de la familia, sobreviven la niña de 10 años, su hermano de ocho -que en el momento del ataque se estaba quedando con un tío- y un bebé de un año, que al parecer estaba durmiendo al momento del ataque.