Nueva York pide la declaración de desastre mayor
NUEVA YORK (EFE y AP).— La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, firmó ayer una solicitud para que el gobierno federal declare como desastre mayor el impacto causado por los coletazos del huracán “Ida”, que dejó en el estado al menos 17 víctimas fatales e importantes daños.
La petición busca que Washington facilite fondos para apoyar a los afectados y para reparar infraestructuras y edificios públicos, entre otras cosas.
“Los neoyorquinos aún están recuperándose del daño en las comunidades del sur del estado y esta solicitud que he firmado y remitido al presidente (Joe) Biden puede asegurar los recursos financieros que corresponden a los neoyorquinos que sufrieron una devastación inimaginable como resultado de la tormenta”, dijo Kathy Hochul en una conferencia de prensa.
Biden ya ha ofrecido asistencia federal y la declaración de desastre mayor abriría la puerta a que el gobierno ayude a familias cuyas viviendas se han visto afectados por las inundaciones, incluidos aquellos que no tenían seguro para este tipo de catástrofes.
Según la gobernadora, los análisis iniciales han identificado ya daños en al menos 1,200 viviendas por un valor superior a 50 millones de dólares.
El presidente estadounidense tiene previsto visitar Nueva York y la vecina Nueva Jersey mañana para ver de primera mano los estragos causados por “Ida”, que golpeó la zona el pasado miércoles tras haber causado antes importantes destrozos en el sureste del país.
Nueva Jersey fue el estado peor parado, con 25 fallecidos confirmados, mientras que en Nueva York hubo al menos 17 víctimas mortales, buena parte de ellas personas ahogadas en apartamentos ilegales situados en sótanos, principalmente en el distrito de Queens.
Kathy Hochul también anunció ayer que dirigirá 378 millones de dólares de fondos facilitados previamente por la Administración federal para mejorar la protección de las infraestructuras ante desastres meteorológicos.
“Pequeños milagros”
En Nueva Orleans, en medio de la terrible devastación causada por el paso del huracán “Ida”, había al menos un rayo de luz ayer: parroquianos vieron que la luz regresó a su iglesia, lo que representa una pequeña mejora mientras los residentes de Luisiana tratan de retomar la vida normal.
En el condado Jefferson, el padre G. Amaldoss esperaba celebrar una misa en la iglesia católica de San Joaquín en el estacionamiento, que tenía ramas esparcidas. Pero cuando abrió las puertas de la iglesia ayer temprano, el santuario tenía las luces prendidas y entonces decidió realizar la misa adentro.
“Intervención divina”, comentó el sacerdote Amaldoss, juntando las manos y viendo hacia el cielo.
Luego de que empezó la misa, el padre Amaldoss caminó por el pasillo de la iglesia, con apenas unas ocho personas repartidas entre los bancos. Los asientos estaban ocupados por cajas de alimentos que fueron donadas.
“Rezamos por todas las personas cuyas vidas se han salvado y por todas las personas cuyas vidas se han perdido”, dijo. “Hay que recordar a los hermanos y hermanas afectados por el viento y el agua”.
A través los ventanales detrás del altar, más allá del pantano que colindaba con la iglesia, se podían observar las compuertas que salvaron el inmueble. El evangelio que se leyó fue la historia de Jesús devolviendo la vista a un ciego, y por toda la pequeña iglesia se repitieron historias de milagros.
Wynonia Lazaro dio gracias de que se restableciera la electricidad en su hogar, donde las únicas víctimas de Ida fueron los árboles derribados y tejas que se aflojaron.
“Estamos muy bendecidos”, comentó.
Tormenta Zona amenazada
El huracán “Larry” amenaza con corrientes de resaca a costas de EE.UU y Canadá.
Fuertes vientos
El potente huracán Larry de categoría 3 mantiene sus vientos de 205 kilómetros por hora y amenaza con golpear en próximas horas con corrientes de resaca a las costas estadounidenses y canadienses y al archipiélago de las Antillas.
Ubicación del fenómeno
Según el Centro Nacional de huracanes (NHC), “Larry” se encontraba ayer a 1,415 kilómetros al este de las islas del norte de Sotavento y a 2,070 kilómetros al sureste de Bermuda.
