En 2020 hubo en el mundo 47,000 asesinatos en casa
VIENA (EFE).— Un total de 47,000 mujeres y niñas fueron asesinadas por sus parejas o familiares en 2020. Una víctima cada once minutos. Ese es el letal balance y la denuncia que realizó ayer Naciones Unidas con motivo del Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer.
Ayer mismo, en todo el mundo hubo manifestaciones de movimientos feministas y organizaciones sociales que condenaron la violencia machista e hicieron un llamado a la sociedad a luchar contra ese flagelo.
El informe “Asesinatos de mujeres y niñas por su pareja íntima u otros miembros de la familia”, elaborado por la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (Onudd), destaca que las mujeres son las principales víctimas de la violencia en el hogar en todo el mundo.
La publicación recoge los datos de 95 países sobre asesinatos cometidos por cuestiones de género entre octubre de 2019 y diciembre de 2020. Aunque los hombres son las víctimas en el 81% de todos los homicidios que se comenten, cuando el crimen ocurre en el ámbito del hogar la estadística da la vuelta.
“La mujeres y las niñas son las principales víctimas de la violencia letal en el hogar en todas partes del mundo, representando seis de cada 10 asesinatos cometidos por parejas íntimas u otros parientes”, denuncia la directora de la Onudd, Ghada Waly.
En este sentido, la ONU recuerda que el asesinato de mujeres en el seno familiar “representa una de las manifestaciones más extremas de violencia de género” y, a menudo, es la culminación de previos abusos psicológicos, sexuales o físicos.
“La situación no ha mejorado durante la última década, incluso en lugares donde la violencia letal ha disminuido en general”, lamenta Waly en un comunicado emitido ayer.
Con todo, Europa registró una disminución del 13% de los asesinatos de mujeres en la esfera privada en los últimos 10 años, mientras que en América creció en 9%.
África es, por su parte, “donde las mujeres y las niñas parecen estar en mayor riesgo de ser asesinadas por sus parejas íntimas u otros miembros de la familia”, subraya el informe.
Ante ello, Ghada Waly reclama “acciones urgentes y específicas para empoderar y proteger a las mujeres y las niñas, prevenir la violencia de género y salvar vidas”.
Entre estas acciones, la ONU propone elaborar un marco estadístico común para medir estos asesinatos, invertir en la prevención, aprobar leyes y acciones específicas y garantizar las sanciones y juicios para los autores de los homicidios.
“Solo un enfoque amplio y un compromiso a largo plazo pueden conducir a una reducción sustancial de los asesinatos relacionados con el género”, concluye el informe.
Manifestaciones
En Caracas alrededor de 30 mujeres se concentraron ayer en una concurrida plaza del oeste de la capital para protestar contra de violencia machista en Venezuela.
“En Venezuela también se vive violencia machista y también se vive violencia de Estado y eso no se puede ocultar (…) no es un problema individual, los feminicidios son completamente evitables”, dijo la integrante de la organización feminista Pan y Rosas, Sujeidi Ochoa, desde la protesta.
Las feministas resaltaron en sus pancartas y consignas que, de acuerdo con la organización Utopix, en Venezuela se han registrado “200 asesinatos de mujeres en 10 meses” durante este año y que, de acuerdo a este conteo, “cada 36 horas ocurre un femicidio” en el país.
En Bolivia el Gobierno de Luis Arce admitió que existe una “cuenta pendiente” en la lucha contra la violencia machista en un país que registra casi un centenar de feminicidios este año.
“Tenemos una enorme cuenta pendiente, todavía no hemos dado como Estado con la respuesta contundente para esto“, aseguró en una entrevista con Efe el portavoz de la Presidencia, Jorge Richter.
En Afganistán, que simboliza el mayor retroceso en este terreno tras la llegada de los talibanes al poder, la ONU hizo un llamamiento para detener la violencia contra las mujeres en un país que triplica la tasa mundial promedio de víctimas.
Tras 101 días de la llegada de los islamistas al poder, las mujeres pasaron de ocupar el 37 por ciento a cero de los puestos del Parlamento; así como la abolición del Ministerio de la Mujer, y el impedimento de muchas de ellas de volver a sus puestos de trabajo u ocupar cargos en el nuevo régimen talibán.
Desde entonces miles de mujeres activistas, periodistas, o miembros activas de la sociedad o abandonaron el país por temor a las represalias de los islamistas o siguen en el país luchando por defender el terreno ganado en los últimos veinte años.
En Europa las instituciones comunitarias pidieron máxima vigilancia contra la violencia machista. Desde Estrasburgo la comisaria europea de Igualdad, Helena Dalli, anunció que la Comisión Europea tiene previsto proponer en diciembre una ampliación de la lista de delitos a nivel comunitario para incluir los crímenes y el discurso de odio, incluidos los basados en el género y la orientación sexual.
La comisaria maltesa avanzó esta intención del Ejecutivo comunitario en un debate en el Parlamento Europeo por el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en el que se recordó como prioritaria la adhesión de todos los países de la Unión Europea al Convenio de Estambul.
Bulgaria, República Checa, Hungría, Letonia, Lituania y Eslovaquia aún no se han sumado a ese convenio sobre prevención y lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica.
La Agencia de Derechos Fundamentales de la Unión Europea (FRA) instó también a los Estados miembros a que “redoblen esfuerzos” para proteger los derechos de las mujeres y erradicar la violencia machista con “acciones concretas.”
En Londres docenas de mujeres se concentraron ante la sede central de Scotland Yard para “rendir tributo” a aquellas que perdieron la vida este año por la violencia machista y para “exigir cuentas” a la policía metropolitana.
Durante la vigilia -que duró unas dos horas- se sucedieron discursos contundentes con los que “recordar a aquellas cuyas vidas fueron arrancadas principalmente a manos de los hombres” y en los que abundaron reproches dirigidos al cuerpo policial, “que ha fracasado tantas veces a la hora de proteger a las mujeres.”
Desde Naciones Unidas la vicedirectora ejecutiva de ONU-Mujeres, Anita Bhatia, aseguró en una entrevista con Efe que cerca de cincuenta millones de mujeres han caído en la pobreza como consecuencia de la crisis económica originada por la pandemia de la covid-19.
Bhatia subrayó que al drama provocado por la pandemia se añade la cuestión de los cuidados familiares y las cargas domésticas, que si ya antes de la pandemia recaían el triple sobre las mujeres que sobre los hombres, ahora este fenómeno se ha agravado, ya sea “por estereotipos de género o por cuestiones culturales“, y las responsabilidades domésticas han recaído con más fuerza sobre las mujeres.
Según destacó la directiva de Naciones Unidas, otra consecuencia negativa que para las mujeres ha traído la pandemia ha sido el aumento de la violencia en la red, sobre todo en forma de acoso sexual y amenazas, que a veces saltan a la vida real.
La violencia contra mujeres y niñas es una violación grave de los derechos humanos y el derecho de las mujeres a vivir sin violencia está recogido en acuerdos internacionales.
En el ámbito mundial, solo el 40 por ciento de las mujeres busca ayuda tras sufrir violencia, lo que obliga a las instituciones a promover políticas de prevención y apoyo.
En Argentina el Gobierno renovó su “irrenunciable compromiso” de desarrollar toda clase de medidas para “paliar la profunda desigualdad”. En una rueda de prensa, la asesora presidencial Dora Barrancos dijo que Argentina ha sido reconocida como “uno de los países que más eficazmente” ha actuado para “paliar la violencia en ámbitos familiares” durante el confinamiento al que obligó la pandemia de la covid-19.
En la República Dominicana grupos feministas se movilizaron hoy en Santo Domingo para exigir que se despenalice en tres supuestos el aborto, hasta ahora totalmente prohibido en el país, y en repudio de la violencia machista.
Con camisetas verdes, naranjas y amarillas, decenas de mujeres marcharon hasta concentrarse ante el Congreso Nacional, donde exigieron parar “la furia machista, clasista y racista” que, aseguran, “azota a mujeres, adolescentes, niñas, mujeres trans, dominicanas, haitianas y dominicanas de origen haitiano.”
Unas 64 mujeres han sido víctimas de feminicidio este año en la República Dominicana, reveló este jueves la ministra de la Mujer, Mayra Jiménez, quien aseguró que el país trabaja “en un plan de prevención, de atención y de reparación” para enfrentar el flagelo.
En Nicaragua agrupaciones feministas, defensoras de derechos humanos y movimientos opositores clamaron por 14 mujeres encarceladas por “razones políticas”, entre ellas la independiente Cristiana Chamorro.
Además de Chamorro, hija de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro (1990-1997) y la aspirante a la presidencia de Nicaragua que tenía mayor probabilidad de derrotar al líder sandinista en los comicios del pasado día 7, según las encuestas, está detenida la exguerrillera Dora María Téllez, antigua compañera de lucha de Ortega.
También la ex primera dama y exdiputada María Fernanda Flores de Alemán, la defensora de los derechos humanos María Oviedo, y las dirigentes opositoras Suyen Barahona, Ana Margarita Vigil, Violeta Granera y Tamara Dávila, entre otras.
Polémicas declaraciones
En Ecuador, unas declaraciones de la primera dama María de Lourdes Alcívar causaron polémica.
Fuera del “guión”
La esposa del presidente Guillermo Lasso intervino ayer en el lanzamiento de una campaña oficial sobre violencia machista, y se salió del guión.
Víctimas
“Muchas veces tenemos el afán de pensar que nadie nos comprende, nos volvemos víctimas y es terrible. No, mujeres, no somos víctimas de nadie, solo de nosotras mismas si nos dejamos… Si no nos hacemos respetar nada va a cambiar“, dijo. También se refirió a situaciones de desavenencia conyugal y entre otras cosas indicó: “Si Guillermo (su esposo) está un poco alterado, yo prefiero irme por la derecha“.
