NUEVA YORK (EFE).— El abogado defensor del exsecretario de Seguridad mexicano Genaro García Luna afirmó ayer, ante el juez que lo procesará por delitos relacionados con el narcotráfico, que no ha visto ni una sola prueba o documento que incrimine a su cliente.
En una de las vistas preliminares de este proceso que no comenzará sino hasta el 24 de octubre de 2022, el letrado César Castro dijo que en la mayoría de los “millones de páginas” de que consta su expediente “no existe ninguna conexión” con su cliente ni aparece siquiera mencionado su nombre, y calificó el expediente de “muy novelesco”.
“No hay pruebas de su conexión con el narcotráfico”, insistió, antes de solicitar acceso a los numerosos documentos confidenciales que obran en poder de la Fiscalía, una petición que ya formuló anteriormente.
El juez que lleva el caso, Breon Peace, dijo que se toma de plazo hasta el 3 de mayo próximo para otra sesión con las partes en la que se estudie el posible acceso de la defensa a esos documentos confidenciales, según el Acta de procedimiento de información clasificada, para lo cual necesita escuchar las recomendaciones de la fiscalía.
En cuanto a la petición previa de la fiscalía de que los integrantes del jurado sean anónimos y gocen de protección especial por los riesgos de “intimidación” a los que podría someterlos el entorno de García Luna, el juez dijo que no es el momento de tomar esa decisión, que pospuso para más adelante.
El exfuncionario mexicano, que compareció ayer por primera vez desde la pandemia personalmente en la sala, apareció vestido con el uniforme caqui de los presos y cubrebocas, y se limitó a intercambiar comentarios en voz baja con su abogado. García Luna dirigió entre 2001 y 2005 la extinta Agencia Federal de Investigación de México, encargada de luchar contra la corrupción y el crimen organizado, y entre 2006 y 2012 fue secretario de Seguridad Pública (equivalente a ministro del Interior) en el gobierno de Felipe Calderón.
Según la Fiscalía, “el acusado utilizó sus cargos oficiales para ayudar al cartel de Sinaloa, un famoso cartel de la droga mexicano, a cambio de sobornos multimillonarios” y agregó que prevé llamar a “numerosos testigos” de la violencia ejercida por este cartel mexicano para “protegerse de rivales, luchar por su territorio y silenciar a aquellos que cooperaran con las fuerzas de seguridad”. Estos testigos, según un documento de la fiscalía, incriminarán a García Luna y asegurarán que recibió pagos para ayudar al grupo criminal.
Audiencia Presencial
García Luna participó de forma presencial en la audiencia en la corte federal de Brooklyn.
Reuniones
El abogado César Castro dijo que García Luna fue alguien muy importante en México que se reunía con altos funcionarios estadounidenses a menudo, incluidos de la CIA y el FBI.
Reportes
Por ese motivo, agregó, quiere tener acceso a reportes sobre esas reuniones e informes “que serán material central para nuestra defensa”.
