BERLÍN (EFE).— El Partido Socialista Europeo (PSE) envió ayer desde Berlín, en el congreso de su 30 aniversario, una llamada a la cohesión frente a los grandes desafíos, desde la guerra de Ucrania a la crisis energética precipitada por ésta, y a “despertar” ante la derecha.
El ex primer ministro sueco Stefan Löfven, nuevo presidente del PSE; el canciller alemán, Olaf Scholz; el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, y el primer ministro portugués, António Costa, lanzaron a su familia política a defender la primera posición en las elecciones a la Eurocamara de 2024.
“Tenemos que actuar en defensa de nuestra democracia, no ceder poder a partidos con pasado fascista o neonazi ni a quienes cooperan con ellos”, afirmó Löfven, tras admitir su pesar por la evolución de Italia y la de su propio país, a las puertas de un relevo en el poder a favor de un bloque de centroderecha, con la ultraderecha como aliado externo.
Hay que despertar ante esos avances, dijo el vicepresidente de la Comisión Europea (CE), Frans Timmermans, y el portugués Costa lamentó que el auge de estas formaciones estaba favorecido a menudo por la falta de respuestas correctas a las preocupaciones del ciudadano.
