WASHINGTON.- El juicio por el asalto al Capitolio en Estados Unidos dio inicio este martes 27 de septiembre con la selección del jurado que dictaminara la culpa o inocencia del líder del grupo de ultraderecha Oath Keepers, Stewart Rhodes, y cuatro de sus seguidores.

El juicio por delitos de sedición y conspiración para derrocar el gobierno de Estados Unidos, es el primero en más de una década contra un grupo extremista por cargos de dicha naturaleza.

Stewart Rhodes está acusado de intentar detener por la fuerza la confirmación del triunfo de Joe Biden en las elecciones presidenciales de 2020 en el Congreso de EE.UU. con el asalto al capitolio el 6 de enero de 2021.

¿Qué sabemos del juicio por el asalto al Capitolio?

Con la selección de jurado da inicio el primero de tres juicios en una corte federal de Washington por sedición previstos para este 2022 en contra del grupo de ultraderecha.

El elegir a los miembros del jurado podría durar varios días, mientras que el juicio contra Stewart Rhodes podría extenderse por cinco semanas.

Hasta el momento, la corte ha rechazado a varios jurados potenciales debido a sus respuestas en un cuestionario sobre sus opiniones respecto al asalto al Capitolio y otros temas relacionados. Uno de los rechazados fue un periodista que cubrió los eventos y una persona que lo describió como “uno de los actos más traicioneros en la historia de este país”.

Al respecto, los abogados defensores de Oath Keepers han intentado sin éxito trasladar el juicio a otra ciudad, argumentando que no será posible formar un jurado imparcial en Washington.

Los cinco miembros de Oath Keepers son acusados de conspirar durante semanas para el asalto al Capitolio y el uso de violencia para detener la transferencia del cargo presidencial de Donald Trump a Joe Biden.

Stewart Rhodes, líder de Oath Keepers

Stewart Rhodes y sus cómplices se han declarado inocentes de los cargos y se enfrentan a una pena de hasta 20 años de prisión de ser hallados culpables.

Los fiscales de Estados Unidos pretenden demostrar que se trató de un complot planeado con anterioridad para evitar que Biden asumiera la presidencia, e incluso habría sido contemplando antes del conteo de votos.

Unas 850 personas han sido detenidas por acudir al llamado de Donald Trump, quien se negó a aceptar los resultados de las elecciones. Los simpatizantes del expresidente también enfrentan cargos de sedición y conspiración.

La principal acusación presentada por los fiscales es el ingreso ilegal en un lugar restringido, seguido de cargos por agresión o resistencia a la autoridad.

Cientos de persona ya han sido convictas por su participación en el asalto, quienes fueron señalados por agredir a policías, destruir ventanas y detener la certificación de la victoria de Biden.