Foto de archivo del entonces presidente de EE.UU., Donald Trump, durante un mitin de campaña en Wisconsin, EE.UU., el 17 de octubre de 2020.- (EFE / EPA / KAMIL KRZACZYNSKI)

WASHINGTON. — El expresidente Donald Trump está ocasionando un conflicto interno en el Partido Republicano que podría socavar los intentos de oponerse al actual gobierno y de regresar al poder.

Critica a Mitch McConnell

Ayer miércoles, durante una serie de entrevistas para medios afines al exmandatario, lanzó críticas contra Mitch McConnell, el líder de los republicanos en el Senado, y se refirió a él como “un politiquero amargado”, además de reiterar la mentira de que él ganó las elecciones presidenciales de noviembre pasado.

Trump atacó a McConnell, acusándolo de perjudicar la causa republicana luego que McConnell reconoció que Trump incitó el asalto al Capitolio en Washington, al mismo tiempo que votó para exonerar al expresidente Trump en el juicio político que se realizó el Congreso.

“Los republicanos son unos débiles. Sólo atacan entre sí, como lo hace Mitch”, dijo Trump en una entrevista para Newsmax. “Si invirtieran la misma cantidad de tiempo atacando (al líder de la mayoría en el Senado, Chuck) Schumer y (al presidente Joe) Biden, les iría mejor, te lo digo”.

“Falsedades disparatadas”

Autoridades republicanas en muchos estados divididos, como Georgia y Arizona, han ratificado el triunfo legítimo de Joe Biden. Sin embargo, Trump entabló decenas de demandas en diversos estados tratando de desvirtuar el resultado electoral, y todas fueron rechazadas, incluso por jueces que él designó. El mismo McConnell ha calificado las denuncias de Trump como “falsedades disparatadas”.

Numerosos estrategas republicanos califican la pelea entre Trump y McConnell como una distracción, sin embargo, otros la consideran una amenaza a los intentos del partido de recuperar el control de las dos cámaras del Congreso en las elecciones legislativas del 2022.

“Yo no creo que (a Trump) le importa ganar o no”, estimó Steven Law, aliado de McConnell y director de un grupo de presión política pro-republicano en Washington. “Lo que le importa es ser el centro de atención”.

El control del Congreso

Law señaló que Trump perdió en varios estados que los republicanos necesitarán para poder recuperar el control del Congreso en las elecciones del año entrante, como Arizona, Georgia, Pensilvania y Wisconsin.

Predomina una situación parecida en Nevada y Nueva Hampshire, donde Trump perdió y en Carolina del Norte, donde el expresidente ganó pero por estrecho margen.

Si Trump sigue tratando de ser “el centro de atención”, opinó Law, “los republicanos de hecho podrían perder escaños en las elecciones”.