ESTAMBUL, Turquía. (EFE).- El Ejército turco y sus milicias sirias aliadas están estrechando el sitio alrededor de la ciudad de Afrin, capital del cantón kurdo del mismo nombre en el noroeste de Siria, y combaten ya a menos de un kilómetro de su periferia.
Los últimos partes de guerra, citados por la agencia turca Anadolu, indican que las Fuerzas Armadas turcas están a 600 metros de las primeras casas de Afrín.
Aunque el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, anunció ayer que la ciudad podría caer por la noche, fuentes de la Presidencia indicaron hoy a la prensa que, en realidad, sólo se preveía completar el cerco y rodear la urbe.
Erdogan reiteró hoy su firme decisión de continuar con la operación militar, lanzada el 20 de enero pasado bajo el nombre Rama de Olivo, hasta dominar todo el enclave de Afrín, pese a que el Parlamento Europeo aprobó hoy una moción no vinculante que pide a Ankara retirar sus tropas.
“Ahora el Parlamento Europeo dice que no le gusta nuestra operación en Afrín. Pues ya pueden esperar sentados. No saldremos de allí hasta que el trabajo esté terminado“, dijo el presidente turco.
Poco más tarde, el ministro de Asuntos Europeos, Ömer Çelik, se refirió a la resolución como “una de las decisiones más ignorantes y falta de visión que el Parlamento ha firmado en los últimos años.”
El portavoz de la Presidencia turca, Ibrahim Kalin, anunció hoy que Turquía ya domina el 70 por ciento de los 2.000 kilómetros cuadrados de Afrín, un territorio controlado desde el inicio de la guerra civil siria por las Unidades de Protección Popular (YPG), la principal milicia kurda de Siria.
Ankara considera a las YPG como una organización terrorista por sus vínculos con el proscrito Partido de Trabajadores de Kurdistán (PKK), la guerrilla kurda activa en Turquía.
Kalin se felicitó hoy de que la operación militar ya había conseguido evitar que Afrín “se convierta en un nuevo Kandil“, en referencia a la región del norte de Irak donde el PKK tiene sus bases.
“El cerco sobre los terroristas se ha estrechado mucho. Prevemos que limpiaremos Afrín totalmente de terroristas dentro de muy poco tiempo“, dijo Kalin, sin precisar cuándo.
El portavoz aseguró que en las filas de las YPG combaten numerosos voluntarios europeos, a quienes equiparó a los “combatientes extranjeros” del grupo yihadista Estado Islámico (EI) o del Frente Al Nusra, y se quejó de que los Gobiernos europeos no hagan nada por impedir esta afluencia de militantes.
“Estos son ciudadanos vuestros, de Bélgica, Alemania, Francia. ¿Por qué no intervenís cuando abandonan vuestro país? Hay que repetirlo: ¿Por qué no impedís que vuestros ciudadanos vayan a las filas de las YPG a combatir?” preguntó Kalin.
El Gobierno turco mantiene un enfrentamiento diplomático con Estados Unidos por el apoyo que Washington presta a las YPG, aliado suyo en la lucha contra el Dáesh en Siria.
La tensión se refiere especialmente a la presencia de la milicia kurdosiria en Manbech, una ciudad al este de Afrín que las YPG controlan desde 2016.
El ministro de Exteriores turco, Mevlüt Çavusoglu, anunció el martes que se había pactado con EEUU la retirada de la milicia kurda de Manbech, aunque agregó que los detalles se iban a aclarar en una reunión prevista para el próximo lunes en Washington.
Sin embargo, este encuentro se ha aplazado, debido a la destitución del secretario de Estado, Rex Tillerson y su reemplazo por el hasta ahora director de la CIA, Mike Pompeo, informó hoy el Ministerio de Exteriores turco.
Kalin negó, sin embargo, que este cambio vaya influir en lo negociado.
“El acuerdo con EEUU sobre Manbech es vinculante. El que Pompeo haya reemplazado a Tillerson no puede cambiar esto“, aseguró.
Çavusoglu viaja hoy a Astaná, para debatir con altos cargos de Rusia e Irán sobre el conflicto de Siria.
Además, Çavusoglu utilizará la oportunidad para preparar la cumbre tripartita que Erdogan, y sus homólogos de Rusia e Irán, Vladímir Putin y Hasan Rohaní, celebrarán en Estambul el 4 de abril.- (Por Ilya U. Topper)
