Sin verdaderas propuestas a la vista, sin que hasta el momento ni un solo aspirante muestre algo de preocupación por ofrecer un proyecto encaminado a resolver problemas añejos y construir un mejor futuro para Yucatán, todo apunta a que en la batalla por la gubernatura ganará el partido que tenga el mejor candidato.
El sociólogo Othón Baños Ramírez hace notar que aunque los votantes yucatecos tendrán de dónde escoger el 1 de julio —la oferta de aspirantes parece variada y suficiente—, ninguno de los precandidatos está ofreciendo una perspectiva de cómo quiere ver al Estado dentro de 10, 15 ó 20 años.
Los aspirantes están compenetrados con la situación actual, dice. Como se ha señalado infinidad de veces, Yucatán es de los pocos estados donde la violencia criminal todavía no ha asentado sus reales y aunque no es una entidad completamente blindada —seguramente hay algo de presencia del narco—, en la vida cotidiana este problema no está presente y permite a la ciudadanía vivir con normalidad y confianza. Esto es, no hay un proceso fuerte de descomposición social provocado por la violencia criminal.
Los precandidatos están trabajando inercialmente en esos temas, pero nadie ha hecho una propuesta distinta, propia, dice. Del lado del PRI, Mauricio Sahuí se ha limitado a administrar la ayuda que da Sedesol, jamás se le ha oído un discurso que nos diga, por ejemplo, que en Yucatán hay mucha gente pobre y que necesitamos hacer algo para elevar el nivel de vida de esa población marginada. “Como que piensa: ‘si Rolando Zapata tampoco hizo algo en ese sentido, no le va a pasar nada a Yucatán’ y que para gobernar basta con ser buen administrador, que es precisamente lo que ha hecho Zapata, quien arregló la administración que Ivonne Ortega dejó desprestigiada y sumida en el caos. Metió orden, reorganizó… quizá aprovechó bien las oportunidades que se le presentaron y ya, suficiente”.
Más de lo mismo
“La idea de Sahuí es seguir la misma línea, hablar de continuidad… le parece que no hay necesidad de nada más”, dice el investigador.
Tampoco por el lado del panista Vila Dosal se ha visto una propuesta de esa naturaleza, continúa. Como en el caso de su oponente, la lógica electoral, la búsqueda del mayor número de votos, mueve su actuación.
“Posiblemente para ellos tenga sentido, pero los ciudadanos sentimos que se nos escapa de nuevo la oportunidad que se nos presenta una vez cada seis años de buscar ideas para transformar positivamente al Estado. No tenemos una oferta diferente, audaz, no tenemos una oferta política nueva con ninguno de ellos”.
Baños Ramírez no cree que esta falta de ideas se deba a que aún estamos en fase preelectoral, cuando los mensajes, se supone, está dirigidos exclusivamente a los militantes de los partidos.
“No es así porque una propuesta de ese calibre no se piensa de un día para otro. Surge de un compromiso de largo aliento con una causa. “No es ‘hoy me toca la candidatura para gobernador, entonces ahora sí voy a pensar en un proyecto’… No. El aspirante debe tener un compromiso, porque en torno a su discurso, a su postura se le va sumando gente”.
Despilfarro
Al doctor Baños le parece que el tricolor cometió un despilfarro político al prescindir de un candidato con la trayectoria de Jorge Carlos Ramírez Marín, “el priista con las ideas más claras y avanzadas, con la visión más amplia… No sé por qué la directiva del PRI tomó esa decisión. Fue un desperdicio para el partido y para la sociedad”.
Por esa razón, piensa, el PRI perderá la gubernatura. “Y va a perder no tanto por los aciertos del PAN —aunque nadie minimiza sus méritos— sino porque su propuesta para los ciudadanos no es novedosa. “Y porque ante esa ausencia de ideas, quien tiene mayores posibilidades de ganar es Vila, porque es mejor candidato que Sahuí”.
El PRI desaprovechó la oportunidad de contar con un buen contendiente y eso, me parece, lo va a capitalizar el PAN, aun sin una buena propuesta de gobierno.
Vila es un buen candidato porque la gubernatura significa un nuevo reto en su joven carrera política. “Y si fue capaz de superar el gran desafío de la alcaldía de Mérida, podemos suponer que tiene la capacidad para hacer algo interesante por Yucatán. Sahuí en cambio no ha tenido una tarea de esa magnitud”.
“Otra ventaja de Vila es que no tiene ninguna mala experiencia que nos haga decir que es un fracasado o que carece de madera de líder”, finaliza el investigador de la Uady.— Mario S. Durán Yabur
Titulo de apoyo segundo titulo
Gallia est omnis divisa in partes tres, quarum unam incolunt Belgae, aliam
