Una zarigüeya “paseó” durante varias horas en la parte superior interna del Centro de Justicia Oral de Mérida (CJOM), hasta que en la tarde fue “detenida” al entrar en una oficina: se le habría entregado a un centro donde se resguardan esos animales.
“Llegamos a las ocho y la vimos, luego desapareció, volvió a aparecer, todo el día ha estado inquieta…”, fue uno de los comentarios recibidos ayer en ese centro.
Hubo también expresiones que dudaron de que el animal estuviera en ese sitio, ya que se considera que prácticamente todo está cerrado, principalmente en los accesos a la planta alta.
La presencia de la zarigüeya generó diversos comentarios, desde personas o funcionarios que dijeron que les causa repulsión, hasta quienes la vieron con simpatía o cariño.
Cerca de las 2:30 de la tarde la zarigüeya entró en la oficina por donde habría salido y causó más inquietud, intervinieron varios empleados que la atraparon y momentáneamente la colocaron en un bote de basura.— R. F. G.
“No la vayan a matar, no le hagan nada…”, dijo una empleada que desde el recibidor miraba una de las cornisas interiores, a 10 metros de altura, donde estaba “zari”, como alguien la “bautizó”.
Se supone que el marsupial entró en horas de la noche que pudo ser la del viernes, ya que en ese sector del Centro no hay actividades.
De una oficina salió hacia la pared de cristal, lo que aprovecharon unos empleados para colocar carpetas de archivo para impedir el retorno. El animal intentaba regresar, lo que hizo pensar a varios empleados que tendría sus crías en algún sitio, lo que no se confirmó.
Así concluyó el recorrido por las instalaciones, aditamentos del edificio,cornisas, etcétera, que hizo que se mantuvieran de manera regular las miradas hacia arriba.
