El caso Crecicuentas es un tema legal, desafortunadamente algunos actores lo convirtieron en un tema político, manifestó el secretario de Educación del Estado, Víctor Caballero Durán.
Entrevistado sobre una petición que un grupo de defraudados realizó al PRI estatal de que no se nombre candidato a Caballero Durán, el aludido comentó que es un planteamiento al partido y él se ajustará a lo que éste decida.
Ante lo prolongado de la designación del precandidato priista a la alcaldía de Mérida, el reportero le preguntó si los aspirantes tienen miedo de competir por ese cargo ante la aceptación del PAN en la capital yucateca.
“Al contrario. Veo que tienen muchas ganas todos”, indicó. “Pareciera que hay una gran oportunidad (de recuperar Mérida para el PRI). Siempre he pensado que así como no hay ningún espacio definido ni un espacio seguro, no hay ningún espacio perdido por siempre”.
“Cuando se presenta un buen proyecto, cuando hay una buena campaña, cuando se logra conectar con la ciudadanía, se puede ganar la confianza de la gente y la elección”, dijo.
También confirmó que él es uno de los interesados en la precandidatura por la alcaldía y que hasta donde sabe no hay ninguna mujer en esta competencia interna. Ellas aspiran a otras posiciones siempre en la jurisdicción electoral de Mérida.
¿Está amarrada la candidatura (para él)?, preguntó un reportero que no es del Diario.
“No, para nada”, respondió sonriente. “Siempre tengo el deseo y el interés de servir. El tema de Mérida es un espacio muy importante donde hay muchas cosas por hacer y trabajar en unidad para mejorar la ciudad. Hay que respetar las circunstancias, cumplir la ley y construir una unidad. En eso estamos trabajando en el PRI, en construir una unidad que permita tener una fórmula ganadora”.
No se consideró la carta fuerte del PRI para recuperar el Ayuntamiento de Mérida y se dijo respetuoso porque hay otros compañeros que aspiran al mismo cargo, pero él tiene una militancia y trayectoria muy larga dentro de su partido y es un activo que está a disposición donde lo necesiten.— Joaquín Chan Caamal
