Más de 500 contribuyentes, contadores públicos y ejecutivos que manejan la contabilidad de los negocios acudieron ayer a la Jornada de Orientación sobre la Factura 3.3 para aclarar sus dudas, aprender la correcta aplicación del nuevo formato y evitar malas prácticas en que incurren por desconocimiento.
Ese evento lo encabezó el administrador central de Gestión y Trámites con Medios Electrónicos del SAT, Fernando Martínez Coss,, quien vino a Mérida en representación del titular de la dependencia el país, Adrián Guarneros Tapia, y quien aseguró que en el plazo de adaptación hasta julio próximo no habrá sanciones por errores o equivocaciones en la versión 3.3.
Lo que menos quiere la dependencia es aplicar castigos, dijo, sino ayudar y enseñar a que los contribuyentes responsables aprendan el manejo correcto de este formato digital, cuya mayor duda y rechazo se centra en el Catálogo de Productos y Servicios.
“Está evolucionando este esquema. De un formato que no tenía ninguna inteligencia ahora estamos pasando a sistemas que tienen inteligencia y se aprovechará la información”, indicó. “Este cambio implica una modificación de lo que venían haciendo en forma acostumbrada, de evitar prácticas indebidas y todas las dudas que señalen los vamos a ayudar para que las aclaren.¿Cuesta trabajo? Sí lo cuesta, pero estamos en un proceso de adaptación y los acompañaremos en esta transición”.
El funcionario destacó que el mensaje del SAT es de certeza, de certidumbre y confianza de que estos cambios tecnológicos no afectarán la seguridad jurídica, que es donde la inmensa mayoría siente gran inquietud.
Por ello han cambiado varios procesos de interacción hasta tratar de perfeccionar el ecosistema fiscal, porque en los informes de papel se cometían muchos errores. En el uso de correos electrónicos gente malintencionada robaba identidad e información de los contribuyentes, de modo que crearon el buzón tributario, la firma electrónica, para que ya no vayan a las oficinas a dar los avisos, la revisión de cumplimiento ahora es digital y a partir de la tecnología y una operación simple de la solicitud de un comprobante hará más sencillo toda la cadena de obligaciones fiscales que vienen posterior a la emisión de un recibo.
“El SAT privilegiará y ayudará al contribuyente que quiera hacer bien las cosas, al que quiera cumplir su obligación fiscal; los que no quieran saldrán en automático porque seguirán haciendo mal las cosas”, dijo. “Hay quienes quieren abusar de la autoridad para obtener beneficios que no le corresponden, pero la esencia es que tratamos de ayudar al contribuyente para que su operación sea más eficiente”.
En su turno, David Nieto Martínez, presidente de la comisión representativa del Instituto Mexicano de Contadores Públicos ante el SAT, reconoció que la nueva factura es compleja, pero cuando todos se adapten a su uso será más sencillo y lamentó que como buenos mexicanos todo lo dejen de último, en relación con que la factura electrónica empezó su aplicación desde 2014 y en su versión avanzada el 1 de diciembre de 2017.
“El que está iniciando su aplicación encontrará muchos problemas, pero tienen hasta abril para aprender lo complementario y hasta julio el uso del Catálogo; pueden equivocarse y no tendrá repercusiones porque es parte de la negociación con el SAT”, destacó.— Joaquín Chan Caamal
Por su parte, Alfredo Martínez Solís, vicepresidente del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Proveedores Autorizados de Certificación, recordó que el SAT está a la vanguardia en el uso de factura electrónica no sólo en Hispanoamérica, sino en todo el mundo y esta versión 3.3 arrojará beneficios a los contribuyentes que la respeten.
La bienvenida a los asistentes la hizo el administrador local del SAT, Jesús Duarte Bórquez, y el presidente del Colegio de Contadores Públicos, Guido Espadas Villajuana hizo un recordatorio desde el inicio de la facturación en papel hasta ahora en la era digital.
Vanguardia
Alfredo Martínez Solís, vicepresidente del Consejo Directivo de la Asociación Mexicana de Proveedores Autorizados de Certificación, recordó que el SAT está a la vanguardia en el uso de factura electrónica no sólo en Hispanoamérica, sino en todo el mundo.
Beneficios
Esta versión 3.3, dijo, arrojará beneficios a los contribuyentes que la respeten.
