Expendios que operan en el malecón de Progreso ofrecieron diversas promociones en la venta de bebidas embriagantes durante el Carnaval

“Esperamos que las autoridades persistan en mejorar una fiesta que es la más popular de la ciudad”, expresó el presidente de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac), Carlos Campos Achach, al referirse al Carnaval.

Según dijo, los de Mérida y Progreso son distintos y no deben compararse.

El de Progreso siempre será atractivo por la belleza de las playas, señaló. El de Mérida tiene los paseos y todo un calendario de actividades que lo hacen atractivo.

Luego opinó que en parte es bueno que exista la sana competencia y que haya dos opciones para beneficio de la ciudadanía, pero hay que procurar que los festejos sean en orden y con seguridad, no permitir los excesos, que no traen nada bueno, y ese fue uno de los motivos por los cuales se reordenó el Carnaval de Mérida y se sacó del Paseo de Montejo y el Centro.

“El Carnaval de Mérida es muy rico, histórico, con gran participación y tradición a lo largo de su historia”, dijo. “De hecho ha tenido distintas sedes, escenarios y derroteros; lo que se tiene que hacer entre todos es consolidarlo en su sede actual con mayor animación que asocie la convivencia familiar y el orden”.

Campos Achach aseveró que el de Mérida es más familiar, ahora se valora más la seguridad y eso se debe privilegiar porque el consumo excesivo de alcohol hace que la fiesta popular pierda su carácter familiar, de respeto y orden.

También opinó que el Ayuntamiento tiene que ser autocrítico para que tome las mejores decisiones, analice lo que no debe repetirse, invertir en grupos musicales y artistas de calidad, y realizar eventos de bajo costo.

Michel Salum Francis, presidente de la Cámara de Comercio (Canaco), sostuvo que no hay manera que su agrupación apruebe el regreso al Paseo de Montejo porque los acontecimientos que se vivían en cada evento generaban excesos, destrucción y vandalismo.

Además, coincidió con el líder de la Canirac en que las autoridades tienen que trabajar para consolidar la fiesta popular en su actual sede, porque es un sitio que ofrece seguridad a las familias.

Dijo que no es competencia ni convivencia sana permitir que la gente cometa excesos, que se ponga en riesgo a las familias y que se desarrolle en un ambiente de inseguridad.

En Progreso, el párroco Francisco Mukul Domínguez dijo que el carnaval del puerto ha pasado de ser una convivencia familiar a “una borrachera donde reina el desorden y el descontrol, donde la gente hace lo que le da su regalada gana sin que nadie le diga nada”.

—El domingo por la noche salí a dar una vuelta por el malecón y me encontré con varios muchachos que estaban completamente borrachos y con mucho trabajo se subían a sus coches.

—El mismo domingo en el playón poniente hubo espectáculos musicales y para entrar, según me comentaron, la cuota era comprar una canastilla de cerveza y vi tanto a muchachos como muchachas con sus “six” (canastillas) —agregó.

El padre señaló que la primera vez que fue mucha gente al carnaval progreseño fue familiar, no hubo mucho consumo de cerveza, pero en los últimos dos años la venta de bebidas ha sido indiscriminada, el consumo ha sido imparable y se ha convertido en pura borrachera.

—El año pasado lo dije y denuncie públicamente que se estaba perdiendo la intención de que el carnaval sea familiar y que la venta de cerveza era indiscriminada, en la calle 31 con 78, detrás de la parroquia, instalaron un puesto de venta de cervezas, las autoridades municipales dijeron que no lo vieron (el puesto) y en este carnaval volvieron a colocarlo.

El párroco señaló que el carnaval es bonito, que en este puerto “tiene futuro”, pero hace falta que haya control, orden, más vigilancia policíaca, aún se está a tiempo para evitar que solo sea un escaparate para la venta y consumo de cervezas.

“Basureros”

También mencionó que deja al puerto, en especial las playas, convertidas en basureros y oliendo a orín. “No hay educación, los visitantes tiran su basura en la vía pública. Hace falta infraestructura para atender a los cientos de personas que llegan, disponer de más agentes policíacos para la vigilancia y seguridad”, añadió.

—En este carnaval hubo personas que cobraron para manejar vehículos cuyos conductores estaban ebrios y querían pasar el alcoholímetro a la salida de la ciudad; una vez que lo pasaban se lo entregaban (el vehículo) a sus dueños y éstos, alcoholizados, seguían su viaje a Mérida, exponiendo su vida y la de sus familias —puntualizó el padre Mukul.— Joaquín Chan Caamal / Gabino Tzec Valle

 

Carnaval Sector privado

Los presidentes de la Canaco y la Canirac hablaron de los festejos de Mérida y Progreso.

Errónea competencia

El dirigente local de la Cámara de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados comentó que no es competencia ni convivencia sana permitir que la gente cometa excesos, que se ponga en riesgo a las familias y que se desarrolle en un ambiente de inseguridad.

Convivencia familiar

Para el empresario yucateco Carlos Campos Achach, el logro más importante del cambio a Xmatkuil es el retorno a la convivencia familiar con actividades para todas las edades.

En consolidación

Anteayer publicamos que el investigador Luis Várguez Pasos opinó que el de Mérida está en proceso de consolidación.

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