La población de Tunkás

Apenas recuerda lo que le pasó un tercer detenido

VALLADOLID.— Luego de recibir atención médica y psiquiátrica, Jhovany Ariel Estrella Trejo empezó a contarle a su madre la presunta tortura y golpes que recibió de personas vestidas de civil, con el rostro cubierto con pasamontañas, a quienes no identificó y que lo arrojaron en el cementerio de Tunkás, de donde es oriundo.

De acuerdo con información recibida, hace varios días que Estrella Trejo, de 22 años, fue hallado en el interior de un cementerio, golpeado y desorientado.

Su familia lo cuida y no habla del caso porque, dice, ha recibido amenazas de secuestro a otros miembros de la familia si insisten en investigar lo que ocurrió.

Según datos obtenidos, Estrella Trejo poco a poco recuerda lo que pasó y le ha contado a su madre las torturas que presuntamente recibió desde el 24 de enero, cuando lo detuvieron.

El joven narra una historia similar a la que declaró José Luis Chan Yam, involucrado en la presunta balacera en el periférico de la ciudad; según explicó, fue detenido en la entrada de Dzitás el 24 de enero; luego lo llevaron a Mérida junto con José Luis Chan Yam y Benito Sandoval Fuentes, a quienes dejó de ver el jueves 25.

Explicó que unas personas que no conoce le cubrieron los ojos, lo subieron a una camioneta y lo golpearon, torturaron e incluso le dieron toques eléctricos en la cabeza y partes íntimas.

Según Estrella Trejo, uno de esos sujetos le dijo: “Quién sabe qué santo te protege porque hoy vas a seguir viviendo, tu suerte era otra”, minutos más tarde perdió el conocimiento, hasta que fue encontrado en la puerta del cementerio.

De acuerdo con los datos obtenidos, el cementerio está en la salida del pueblo, en donde uno de sus hermanos que pasaba por el lugar a bordo de su auto observó que casi en la puerta estaba una persona que apenas se estaba incorporando, por lo que de inmediato se bajó y se dio cuenta de que se trataba de Jhovany Ariel, y como pudo lo subió al vehículo y se lo llevó a su casa.

Ahí se dieron cuenta de que no recordaba casi nada, incluso estaba deshidratado, pues no se sabe cuánto tiempo habría estado en el lugar donde fue encontrado y desde entonces ha recibido atención médica y psiquiátrica.

Al día siguiente, personal de la Fiscalía llegó a casa de la familia para saber si era verdad que su pariente apareció y les preguntaron si querían continuar con la denuncia, pero la mamá dijo que no, pues “lo más importante es que Jhovany Ariel está vivo” y no quieren saber nada más del caso.— Megamedia

 

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