Presidente George W. Bush con el presidente Felipe Calderón durante su recorrido en la zona arqueológica de Uxmal.- Foto: Megateca

El 13 de marzo del 2007, Mérida se transformó radicalmente por extremas medidas de seguridad que se instauraron: estructuras metálicas, elementos del Ejército Mexicano, agentes del Servicio Secreto Estadounidense, decenas de francotiradores, helicópteros y aviones de la Fuerza Aérea de EE.UU. que sobrevolaban la ciudad, causó asombro en los meridanos.

Dicho operativo se debió a la visita que el entonces presidente de Estados Unidos, George W. Bush realizó a la ciudad blanca, fue una reunión que sostuvo con el entonces presidente de la República Felipe Calderón Hinojosa en marco de la Cumbre Bilateral.

El presidente estadounidense arribó a la ciudad el 12 de marzo a las 20:52 horas a bordo del avión presidencial de los Estados Unidos. Fue recibido por la canciller mexicana Patricia Espinoza, y el entonces gobernador del estado, Patricio Patrón Laviada.

De acuerdo con el programa de la visita presidencial, Felipe Calderón Hinojosa recibió de manera oficial al presidente de Estados Unidos, George W. Bush, en la hacienda de Temozón la mañana del 13 de marzo para las actividades privadas de la Cumbre Bilateral.

Esa misma tarde sostuvieron un almuerzo acompañados por sus respectivas esposas, Laura Bush y Margarita Zavala. Posteriormente, los presidentes y sus cónyuges se trasladaron a la zona arqueológica de Uxmal donde hicieron un recorrido. Por último, se ofreció una cena de honor para George W. Bush en la hacienda Xcanatún.

Al día siguiente, se ofreció una conferencia de prensa en el hotel Fiesta Americana de la ciudad con la que se dieron por concluida la visita oficial de los presidentes.

Manifestaciones perturben la ciudad

Durante la noche del arribo de ambos presidentes, los manifestantes inconformes con la visita presidencial tuvieron una agresiva incursión a la zona militarizada que se instaló en Paseo de Montejo, sin embargo, todo quedó en gritos, insultos e intensas patadas al muro metálico de 3 metros de altura que los manifestantes pusieron a prueba al intentar escalarlo.

Esto fue después de la marcha que realizaron alrededor de 300 jóvenes encapuchados que caminaron hacia la “zona cero” ubicada en Paseo de Montejo. “Bush mal nacido, no eres bienvenido”, “Bush fascista, eres terrorista”, fueron algunos gritos de repudio que se escuchaban durante la manifestación.

Incluso, las fuerzas especiales policiacas que participaron en la operación de seguridad tuvieron que batallar con los reportes falsos sobre bombas y ataques a edificios públicos.

Falso matrimonio político

Durante el día de la reunión, activistas de Greenpeace escenificaron un “matrimonio político”, se caracterizaron con máscaras de los presidentes Bush y Calderón para realizar una “boda” en las afueras de la iglesia de la Ermita y luego pasearon por el centro de Mérida en una calesa motivados por aplausos y risas de quienes observaban. La boda tuvo como lema “Hasta que la soberanía nos separe”.

Los presidentes concluyeron la reunión con el compromiso de colaborar estrechamente en temas de migración ilegal y lucha contra el narcotráfico. Además, en rueda de prensa ofrecida en el hotel Fiesta Americana, ambos presidentes destacaron la necesidad de propiciar inversiones para la creación de empleos mejor pagados.

El mandatario estadunidense y su equipo salieron de Mérida poco antes del medio día del miércoles 14 de marzo, es así como la ciudad recuperó la tranquilidad que le caracteriza, ya no más murallas de acero, ni caos vial, ni francotiradores.