Actividades en el Jardín Botánico que tiene el CICY
Actividades infantiles, visitas guiadas, talleres, exhibiciones y mucho sol enmarcaron un día de enseñanza para niños, jóvenes y adultos que celebraron el Día Nacional de los Jardines Botánicos, en el Jardín Botánico Regional “Roger Orellana” del Centro de Investigaciones Científicas de Yucatán (CICY).
En este marco, la institución hizo un llamado a la ciudadanía para que participe en la conservación de la flora regional.
El Jardín tiene más de treinta años, con una superficie de 2.5 hectáreas ahora inmerso en la mancha urbana al norte de Mérida.
Su importancia radica en que no sólo contribuye a la conservación de la vegetación nativa, sino sirve como refugio y sitio de descanso para una gran diversidad de aves, insectos, reptiles y otras especies animales, además de que está registrado como una Unidad de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre ante la Semarnat.
Clarisa Jiménez Bañuelos, subdirectora del Jardín Botánico Regional, comentó que el jardín se abrió para que junto con la realización de diversas actividades sobre el tema ecológico la gente lo conozca.
“Este día está dedicado al arte, la ciencia y la biodiversidad, y para demostrar cómo la biodiversidad ha sido parte fundamental del arte y la ciencia”, afirmó.
Dijo que con estas actividades se quiere que la gente conozca los frutos de la selva baja. Como ejemplo, dijo que ahora muy poca gente puede mencionar tres frutos regionales, incluso uno.
“Tenemos nance, pitahaya, ciricote, caimito y una gran variedad que ya no se encuentra en los mercados y queremos recuperarlos, que la gente los consuma y que representen un ingreso para las familias en sus solares”, aseveró Clarisa Jiménez.
Destacó que ésta es la finalidad del CICY al conmemorar con este evento el Día Nacional de los Jardines Botánicos, que la gente conozca, aprenda y sea un momento para disfrutar de la naturaleza.
La investigadora explicó que todo lo que está en el jardín está relacionado con nuestra vida, y que debemos conservar.
“Obtenemos el oxígeno de los árboles y gracias a las aves tenemos árboles porque nos ayudan a dispersar los frutos y semillas. El jardín es el lugar perfecto para conocer sobre estas cadenas, que aprendamos a cuidarlas y a disfrutarlas”, dijo.
Opinó que todos somos un poco responsables del desequilibrio ambiental, “porque todos queremos casa, todos queremos coches”.
“¿Cómo le hacemos para conservar las excelentes condiciones en las que hasta ahora permanece Mérida?, es verdad, sufrimos por el calor, pero no tenemos tan alta contaminación, no hay tanta deforestación. ¿Cómo le podemos hacer para que sigamos creciendo en armonía con el ambiente?”.
Resaltó que Yucatán tiene una flora endémica muy importante, como 28 géneros.
“Tenemos gran cantidad de endemismo que se distribuye en montes y selvas. Cada árbol, por más común que nos parezca, nos está brindando un servicio ambiental”, indicó.— Luis Iván Alpuche Escalante
CICY Opinión
Clarisa Jiménez Bañuelos, subdirectora del Jardín Botánico Regional del CICY, también dijo lo siguiente:
Frutos
“Hay frutos que ya no se ven, como el saramullo, el choch, la anona, las naranjitas de Santa María y hay dos peligros de extinción: uno cultural porque ya no los estamos consumiendo, y es una pérdida de germoplasma porque ya no hay tantos de estos árboles en patios y traspatios de la ciudad.
