El arzobispo de Yucatán

Recordatorio del dolor y la pobreza en todo el mundo

En la misa de Jueves Santo que ofició en el Centro de Readaptación Social y en la que lavó los pies de 12 internos (seis hombres y seis mujeres), el arzobispo de Yucatán, monseñor Gustavo Rodríguez Vega, afirmó que en la actualidad hay muchas formas en que la gente esclaviza a sus hermanos.

“Hoy existen muchas mujeres y hombres pobres que emigran de sus países, con mucho dolor, con mucho esfuerzo, buscando superar su vida”, lamentó. “En el camino encuentran peligros y encuentran quien los secuestra para pedir rescate o a quienes los venden como esclavos para que se prostituyan, y esto sucede en este momento, en México y el mundo entero”.

La misa que tuvo lugar en la cancha de usos múltiples de la penitenciaría convocó a unas 500 personas, entre internos, sus familiares e integrantes de grupos apostólicos. También estuvo el director del centro, Francisco Brito Herrera, quien dio la bienvenida a monseñor.

Éste concelebró con los sacerdotes Clemente Pérez Téllez, Alberto Ávila Cervera, Gerald Sala y Miguel Juárez Varela.

Al inicio de su mensaje, el prelado destacó que dentro de 15 años, en 2033, se cumplirán dos milenios de que Jesucristo subió al Calvario. “Estamos encaminándonos para esta gran celebración cristiana de los 2,000 años de la muerte y resurrección de Cristo que por nosotros se entregó a la Cruz, que nos dio su cuerpo y su sangre en la mesa y luego en la Cruz”.

Después de ese suceso en el año 33 de nuestra era, señaló, la Iglesia inmediatamente empezó a crecer y extenderse y fueron apareciendo los evangelios, tres casi de manera inmediata y el último, el de San Juan, 40 ó 45 años después.

“Él no escribe en la narración de la Pasión acerca de la institución de la eucaristía, seguramente porque ya estaba claro y escrito en los otros tres evangelios y en la Primera Carta a los Corintios, ya no hacía falta narrarlo”, dijo.

“Lo que hacía falta era darle sentido pleno a la eucaristía, qué significa, qué implica que uno participe en la eucaristía”, apuntó.

La institución de la eucaristía es justamente lo que se celebra en la misa de Jueves Santo, en la que Jesús consagró el pan y el vino, y lavó los pies de sus apóstoles.

“Lavar los pies fue un gesto de humildad, pues eso era un oficio propio de los esclavos”.— IVÁN CANUL Ek

 

Penal Mérida

Tras su mensaje, el arzobispo de Yucatán realizó el rito del lavatorio de pies a los internos.

Ayuda al prójimo

Monseñor Gustavo Rodríguez Vega mencionó que el gesto de humildad de Cristo al lavar los pies de los apóstoles sucede en la actualidad. Esto es “cada vez que hay hombres y mujeres sirviendo a los más pobres, cada vez que hay hombres y mujeres sirviendo a los presos, cada vez que hay hombres y mujeres sirviendo a los migrantes, cada vez que hay hombres y mujeres cuidando de los derechos humanos, de los necesitados”.

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