Caballero Durán: Unir modernidad y tradición, viable
Para el aspirante a la alcaldía de Mérida por el PRI, Víctor Caballero Durán, sus 25 años de servicio público le permiten tener una perspectiva y visión amplia y una experiencia importante para ser presidente municipal.
Estudió la primaria en el Colegio Montejo, la secundaria la inició en el Centro Universitario Montejo y la terminó en el Colegio Cristóbal Colón, el bachillerato en la Preparatoria Número 1 de la Uady y la carrera en la Facultad de Derecho de la misma casa de estudios.
Cuenta con Maestría en Administración y en Derecho Procesal Constitucional y ha trabajado como directivo en el gobierno municipal, estatal y federal.
Caballero Durán ha sido regidor en el Ayuntamiento, funcionario del Issste en varias responsabilidades, la más relevante como subdelegado de prestaciones cuando tenía 29 años, director del Colegio de Bachilleres, secretario de Gobierno y de Educación, diputado local y presidente del Congreso.
Para el candidato priista, conjuntar una Mérida tradicional con una moderna es totalmente viable.
“Hay muchas ciudades que lo han logrado, todo parte de la visión que compartamos y de un claro manejo de políticas públicas”, opina.
Entrevistado, explica que la ciudad tiene que verse, entenderse y proyectarse por todos, pues todos tienen que ver a la Mérida de los próximos años, las próximas décadas y coincidir en cómo se le quiere ver.
El gobierno debe establecer políticas que se conviertan en programas aplicados para que haya orden y no suceda lo que ahora, que la modernidad se hace entre desorden, en el crecimiento, en la apertura de nuevos fraccionamientos, comercios, donde no se cumplen reglas mínimas de cajones de estacionamiento, de áreas verdes, de servicios para la población, apunta.
Es un tema de ser estricto en la aplicación de las normas por igual, agrega.
En relación con los principales problemas que el país afronta, el candidato del PRI a la alcaldía de Mérida considera que el problema central es el económico, pues la gente necesita empleo y para que lo haya tiene que haber inversión.
“Ése es el principal reto de los gobiernos y en Yucatán lo hemos entendido muy bien y por eso se promueve la inversión; desde esa perspectiva el Ayuntamiento tiene mucho que hacer, porque lo que hacen las autoridades es generar condiciones y el Ayuntamiento tiene que hacerlo para que las inversiones sean más sólidas”.
“Estoy convencido que con una visión de mediano y largo plazo podemos construir la ciudad que queremos para los próximos años, la convocatoria a todos es que imaginemos y sentemos las bases desde ahora de la Mérida de las próximas generaciones para que todos tengamos las mismas oportunidades”, dice el candidato del PRI a la alcaldía.
¿Quién le ha dado el mejor consejo?
“Mi papá siempre me dijo que todos los días tenemos que trabajar porque todos los días se come, y en ese sentido quedó muy marcado en mí el valor del trabajo”.
¿Cuál es la palabra que más te gusta?
“Por favor. Creo que en la medida en que les pides a las personas con verdadero deseo de que se hagan las cosas, funcionan mejor”.
Con sus 830,732 habitantes, según los datos publicados por el Inegi en 2010, Mérida ha cuadruplicado su población en los últimos 50 años, pero son los últimos diez en que ha habido un crecimiento muy acelerado, cerca del 22%.
Este crecimiento, que incluye a un 20% de la población que no nació en la ciudad, ha generado una gran desigualdad que se percibe en la prestación de servicios públicos, en la inversión que se realiza y en la calidad de vida de sus habitantes, afirma Víctor Caballero Durán.
Desigualdades
El político señala que antes se hablaba de dos Méridas: la del sur y la del norte, pero hoy es necesario hablar de varias: la del norte, del sur, del poniente, oriente y de las comisarías del norte donde se están desarrollando importantes complejos y hay un crecimiento muy importante, pero con desigualdades.
Esa desigualdades, dice, uno la puede percibir en la iluminación pública, calles dañadas, parques públicos abandonados y falta de infraestructura en esos espacios que necesitan de mucha conectividad y también infraestructura vial. “Me parece que en ese sentido ha habido una irresponsable atención por parte de la autoridad municipal porque ha concentrado esfuerzos solamente en una parte de la ciudad”.
Caballero Durán comenta que la autoridad tampoco se ha ocupado de los temas importantes de fondo que afectan a los meridanos: vialidad, medio ambiente, cuidado del agua y saneamiento.
El político afirma también que en el tema urbano hay desorden.
“Vemos que aparecen fraccionamientos, privadas por toda la ciudad, no solamente en el norte, vemos que se autorizan comercios, plazas que no cumplen los requisitos mínimos de estacionamiento, de áreas verdes, no hay una política de reservas de árboles, no hay una exigencia a los desarrolladores, y también vemos que de repente se abren gasolineras por muchas partes, que se abren restaurantes, en el Centro hay un sin número de comercios, de cantinas, de bares que poco a poco se salen de control y tienen afectaciones a la población”.
Por ello, cree que Mérida necesita una nueva dirección para que haya una igualdad de oportunidades para todos los habitantes, para que el desarrollo que no va a parar realmente se atienda como corresponde “y no solamente estemos abordando temas de estética”.— Luis Iván Alpuche Escalante / Iván Canul Ek
Señala que la realidad es que no ha habido un compromiso serio con la ciudad y sus habitantes. “Los temas que se han abordado son estrictamente de administración, superficiales pero no ha habido realmente decisiones de gobierno que piensen en futuro. No hay un proceso de planeación a mediano y largo plazo”.
Tras comentar que ha llegado el momento de hacer un proceso de planeación para contener el desorden, Caballero Durán reitera que las últimas administraciones sólo se han ocupado en atender temas básicos. “Me parece que debemos tener autoridades que realmente hagan compromiso de un proceso de planeación a mínimo veinte años, donde podamos sentar a todos los sectores sociales y ponernos de acuerdo de cuáles son los verdaderos requerimientos de la ciudad de largo plazo (vialidades, temas medio ambientales, de residuos sólidos, de residuos líquidos, de transporte, de drenaje), de los grandes temas que no se puede resolver en tres años pero sí con un acuerdo que nos permita ponernos todos en un solo sentidos y hacer compromisos concretos, creo que podemos asentar las bases de lo que debe ser la Mérida de los próximos siglos.
Cuestionado acerca de en cuáles zonas de la ciudad ha visto más desigualdades, Caballero Durán es tajante: “En todas”. En los fraccionamientos nuevos, por ejemplo, dice que el problema es que no hay áreas verdes ni parques ni espacios públicos; además, hay problemas de transporte público, inseguridad, abasto de agua y recolección de basura.
Hacia el Norte, afirma que hay desorden urbano que está generando caos vial; en las colonias tradicionales no hay actividades de convivencia muchos adultos mayores prácticamente están abandonados en sus domicilios con predios que se van deteriorando.
En el sur hay carencia desde la iluminación que, asegura, es distinta al resto de la ciudad. “Basta con recorrer las calles que atraviesan la ciudad de Norte a Sur para darnos cuenta que las luminarias son de un color distinto. La gente vive en sus casas, no tienen espacios a donde ir, sus parques están oscuros, pintarrajeados, abandonados, y bueno la verdad es que viven en un conflicto social permanente en donde el consumo de alcohol, de drogas va generando que los niños gradualmente se vayan integrando a pandillas”.
Por eso reitera que es importante la recuperación de espacios. “Necesitamos muchos más parques, áreas verdes. Necesitamos mejores vialidades, hay que atender los temas de vialidad urgentemente y el servicio de transporte público tiene que mejorar en todos los sentidos porque si no la ciudad se está llenando de vehículos particulares que a la vez genera estos problemas de vialidad”.
En cuanto a la infraestructura cultural, Caballero Durán reconoce que no hay suficientes museos, parques o centros de esparcimiento. “No hay suficientes y los que hay no están integrados a esta oferta que, como capital de la cultura que somos, ofrece a propios y extraños. Mérida tiene una gran oferta pero no ha habido una acción responsable por parte de la autoridad que aglutine o integre a todos”. Añade que la ciudad cuenta con gran potencial pero que no se ha sabido utilizar.
Y acerca de si a Mérida le hace falta un edificio o construcción icónica como los que han caracterizado a anteriores administraciones tanto municipales como estatales, Caballero Durán señala que lo que Mérida necesita explotar como emblema es ser la capital cultural y convertirse en el centro de atención de los grandes espacios que culturalmente tenemos en Yucatán.
“Apropiarnos, en el buen sentido de la palabra, de las otras ofertas turísticas y culturales que tenemos en Yucatán: Mérida la Celestún, Mérida la de Progreso, Mérida la de Dzibilchaltún, Mérida de Chichén Itzá, de estos elementos culturales que no hemos sabido darle un cauce correcto”. Y concluye: “Más allá de obras materiales, yo creo que Mérida debe generar políticas públicas con un proceso de planeación de mediano y largo plazo. Yo no me preocuparía por obras materiales sino que Mérida tuviera un proceso de crecimiento ordenado, partir de una visón colectiva para la Mérida que queremos todos”.
Preguntas Candidato priista
Preguntas hechas al candidato del PRI a la alcaldía de Mérida, Víctor Caballero Durán.
¿La regla que rige su vida?
No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan.
¿La persona más importante en su celular?
Mi esposa, hablo con ella muchas veces al día. Mis dos hijas igual.
¿Es quien quería ser cuando tenía 20 años?
Sí, yo ya tenía definido que quería ser abogado. Desde la prepa me di cuenta que quería ser defensor y aprendí el valor de la política, entendí que no son los partidos o las elecciones, sino que es un instrumento social que les sirve a las personas para resolver conflictos a través del diálogo.
¿Qué le gustaría que la gente supiera de usted?
“Que soy una persona que se ha dedicado a trabajar y ofrecer resultados positivos, porque me gusta lo que hago y estoy convencido que los cargos son temporales, perentorios y que cuando uno llega a uno debe dar resultados, no son un fin, sino el medio para que las cosas se puedan lograr”.
