Esta noche se inaugurará el nuevo Centro de Convenciones “Powered by Samsung”. Meridanos confían en que esta obra reactive la zona

 

MÉRIDA.- Esta noche cuando el presidente Enrique Peña Nieto y el gobernador Rolando Zapata Bello inauguren el Centro Internacional de Congresos (CIC) de Yucatán “Powered by Samsung”, esa zona no volverá a ser la misma.

Esa área —aledaña a las avenidas Colón y Cupules, y las calles 60 y 62— vio transformado su entorno en enero de 2016 cuando el gobernador dio el banderazo de inicio de trabajos del CIC, que ocupa un espacio de 57,000 metros cuadrados (m2). Prácticamente toda la manzana.

“Antes todo esto eran casas habitacionales y que algunos comercios rentaban y ponían sus cositas allá: jugos, taquerías… pero todo se acabó”, señala Gustavo Méndez, quien lleva 28 años como propietario de un puesto de tortas de lechón y cochinita sobre la Cupules, justo enfrente del CIC.

Gustavo reconoce que la imagen de la zona ha cambiado para bien. “Quedó fantástico. Nunca me imaginé todo esto que está enfrente. Cambió totalmente, quedó precioso, muy lindo, muy elegante”, indica.

El comerciante dirige su mirada al complejo, donde trabajadores afinan detalles para la inauguración: barren pisos, colocan plantas, limpian terrazas o arreglan la fachada de la casona amarilla (aunque esto último no lo ve porque está sobre la avenida Colón).

De moderna arquitectura, el edificio que destaca por su tamaño y tono claro, además de sus salones con capacidad para albergar a 22,000 personas, cuenta con una plaza al aire libre de 4,335 m2 y acceso por las avenidas Colón y Cupules, muy cerca de las calles 60 y el Paseo de Montejo, uno de los lugares de la ciudad más visitados por turistas.

“Queremos que el Paseo de Montejo, la avenida Colón y la Cupules, así como el Centro Histórico en su conjunto tengan una mejor perspectiva de futuro”, dijo el gobernador al presentar el proyecto en enero de 2016.

Para ello se modernizaron también las calles circundantes al CIC, incluyendo el desmantelamiento de cables y el retiro de postes que se sustituyeron por una red subterránea para los servicios de telefonía, internet y televisión de paga.

El plan de modernización incluyó 5,759 m2 de banquetas, 17,890 m2 de concreto hidráulico, 75 registros pluviales, la instalación de 82 luminarias con focos led, nueve piezas de semáforos, 82 señalizaciones peatonales y 152 vehiculares. Además, se plantaron 150 plantas en los alrededores.

Ese nuevo rostro a la zona, conocida antiguamente como San Fernando, es bien vista por los vecinos aunque no del todo. Desde que arrancaron las obras vieron alterada su tranquilidad, ya sea por los zanjas que cavaron a la puerta de sus casas o el constante ruido de la maquinaria.

A una vecina que estaba siendo afectada por los trabajos que se realizan para la construcción de un hotel, el responsable de la obra le pagó una estadía en un centro de hospedaje cercano.

En la iglesia de la Sagrada Familia, aledaña a lo que será el estacionamiento de autobuses del CIC, igual esperan que con el fin de los trabajos se acaben los perjuicios.

Allí se ha visto una disminución de feligreses por los trabajos, porque ya no hay muchos espacios para estacionar o por el tránsito vehicular. A una secretaria, por ejemplo, casi la atropella una patrulla.

“Ha habido sus dificultades al pasar las calles, de hecho, un domingo atropellaron a una persona con su esposo, no los dejaron mal heridos porque alcanzó a frenar la persona, pero sí los tiró”, señala José Villa Sanabria, sacristán de la rectoría.

Por lo pronto, en la iglesia se espera que más turistas acudan a escuchar misa, pues se han dado casos de visitantes hospedados en los hoteles del área que andan en busca de un templo para rezar.— IVÁN CANUL EK

 

Centro  de convenciones en Mérida

José Villa Sanabria, sacristán de la rectoría de la Sagrada Familia, habla del nuevo sitio.

Misa y vigilancia

Hoy jueves está programada una misa a las seis de la tarde, y la Hora Santa al finalizar. “Con esto (la inauguración del centro) no va a venir la gente porque seguro van a poner vallas. Hay que prever y ver si viene la gente”.

Pocos árboles

Villa Sanabria indica que la vista ha cambiado y que si bien es cierto que el edificio moderno llama la atención, también se retiraron muchos árboles. “Ahora el ambiente está más despejado; aquí a lado se llevaron todos los árboles, nada más quedaron los que están pegaditos a la iglesia y no los pudieron sacar porque si no se dañaba la pared, pero realmente todo esto quedó despejado y hay más calor”.

Tienen confianza

Los vecinos de esa zona confían que ahora que el edificio se inaugurará todo mejore. “Hasta ahorita beneficios no ha habido, pero esperemos que las cosas cambien para bien”.

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