Botana y cerveza, el menú de los alarifes en su día
Los albañiles, que constituyen el pilar, el grueso de la pirámide del negocio de la construcción de edificios y viviendas, paradójicamente no cuentan con algunas de las prestaciones de ley, como Seguro Social, Infonavit y aguinaldo, por ejemplo.
De acuerdo con algunos alarifes, su trabajo es complicado porque lo hacen bajo el sol y la lluvia, y son pocos los patrones que se preocupan por ofrecerles las asistencias legales y solo les dan alguna gratificación para evitar ese tipo de pagos.
Los albañiles celebraron ayer el Día de la Santa Cruz, por lo que fue común ver en las obras cruces decoradas. Algunos participaron en sencillos convivios que organizaron los encargados de las obras.
Entre cal, arena, andamios, varillas, alambre, vigas y bultos de cemento, los albañiles pasaron su día, en el marco de una jornada normal de trabajo. Aunque por un momento dejaron la pala y la mezcla para celebrar un rato con los compañeros y disfrutar de un poco de cerveza, pues el maestro suele comprar las caguamas “porque esa es la tradición”.
De acuerdo con “don Will”, albañil desde hace más de 20 años, los trabajadores temprano acuden a la obra, pero ayer fueron no tanto para trabajar, sino para festejar su día, aunque fuera un rato.
En su jornada se dieron tiempo para probar algunos platillos y botanas tradicionales del gremio, como la cochinita, la chicharra, los charritos con queso, jamón y chile jalapeño.
“El trabajo es rudo y pesado, pero con el tiempo uno se acostumbra a este ambiente”, dijo otro de los alarifes mientras se preparaba un taco de chicharra.
El albañil suele pasar inadvertido, pero su esfuerzo queda plasmado en una casa, un edificio, un puente o un centro de convenciones.— Abraham Bote Tun
