Proyecto a favor de los migrantes, colaborativo
Ramón Márquez, director de “La 72”, refugio para migrantes en Tenosique, Tabasco, hizo un llamado a la sociedad yucateca para que se sume a la creación de un camino humanitario para los migrantes de centroamérica con una red de atención integral a los hermanos centroamericanos, durante su conferencia “Nadie es ilegal: Derechos humanos y migración en México”, organizado por CVX Mérida y Loyola Comunidad Educativa.
En el aula Santa Teresa del Colegio América de Mérida, Ramón Márquez indicó que desde el año 2014 se ha dado un cambio radical en la política migratoria, donde parece que México le está haciendo el trabajo sucio a los Estados Unidos, ya que se detienen más personas en la frontera sur del país que en la frontera norte.
En los últimos tres años se estima que se han desplazado 370 mil personas, unos 50 mil por año, principalmente de Honduras, El Salvador y Guatemala, generando una crisis humanitaria ya que son carne de cañón para las pandillas, bandas y el crimen organizado, pero no hay un posicionamiento serio de lo que está pasando en México de parte de las autoridades.
Desplazados por la violencia y la corrupción de sus gobiernos, una vez que ingresan a México los migrantes son víctimas de asaltos, violaciones, secuestros, desapariciones y asesinatos de migrantes, además de los casos de secuestros masivos que se han denunciado en Tenosique, Tabasco.
Los migrantes son un objetivo fácil porque son invisibles, son carne de cañón para las pandillas y bandas por el dinero que traen para cruzar el país.
La movilidad humana será el gran desafío del siglo XXI y México tiene una población de 120 millones de habitantes que tienen la capacidad para recibir e integrar de 5 a 20 mil migrantes al año.
Señaló que hay un proyecto con la Iglesia Católica con el cual se han recibido a 80 mil personas en los últimos siete años, en su mayoría de Honduras.
Ante la incapacidad e indiferencia de las autoridades, la sociedad civil se ha ido sumando poco a poco, el cambio viene de abajo, desde la base social, y Yucatán tiene mucho que aportar para ayudar a la crisis migratoria del sur del país.
En Mérida siempre se ha recibido ayuda solidaria y esperamos que los habitantes se puedan sumar en el proyecto para acoger e integrar a estas personas.— Alejandro Moreno Peña
