Lucha de 3 décadas
Con la muerte de Guillermo Vela Román, acaecida ayer en la mañana en esta ciudad, se cierra un capítulo clave en la transformación política y social de Yucatán en las tres últimas décadas.
Víctima de una enfermedad que lo apartó de sus actividades desde 2014, pasó los últimos instantes de su vida en su domicilio, con su familia. La muerte lo sorprendió durmiendo.
Hace apenas unos días cumplió 72 años de edad, pues nació en La Barca, Jalisco, el 8 de octubre de 1946, en el seno de la familia que formaron los esposos María del Refugio Román Arrañaga y José de Jesús Vela Najar.
A lo largo de su vida se distinguió por la filosofía de servicio a los demás, una filosofía que, aderezada con su formación religiosa en la comunidad marista, guió su camino en los ámbitos cívico —mediante el Frente Cívico Familiar—, social —con la docencia y la participación en varias organizaciones civiles—, profesional —con la empresa Bester Consultores— y familiar.
Es innegable su aportación a la transformación democrática en Yucatán, impulsado por el deseo de una mejor sociedad y un mejor país. Una semilla que sembró en 1988, con la creación del Frente Cívico Familiar, germinó años después con una serie de cambios sociales y políticos en los que también participaron otros protagonistas de primera línea.
Los inicios en los 60
Llegó a Yucatán en la primera mitad de los años 60 —cuando formaba parte de la comunidad de los Hermanos Maristas— para integrarse al cuerpo docente del Colegio Montejo de Mérida, del cual tiempo después se convirtió en director, cuando apenas tenía 23 años de edad.
En 1973 decidió integrarse a la vida seglar. Pasó un tiempo en Nayarit y en 1974 regresó a Mérida para quedarse en definitiva. El 9 de mayo de 1975 contrajo matrimonio con Patricia Monforte Méndez, con quien tuvo cuatro hijos: Guillermo, Gerardo, Ana Patricia de Salazar y Gabriel.
Su activismo nació con el Frente Cívico, en enero de 1988. La primera medida de esta agrupación fue la convocatoria a un apagón en protesta por las alzas en las tarifas de electricidad previstas en el Pacto de Solidaridad Económica, en el gobierno de Miguel de la Madrid Hurtado. A partir de ese hecho se conoció públicamente su figura.
Su incursión en las luchas cívicas le ocasionó algunos contratiempos en las empresas para las cuales trabajaba. Para no originar una situación incómoda, decidió romper relaciones laborales y creó su propia empresa: Centro de Mejora Continua, que después se transformó en Bester Consultores. Es un negocio enfocado en la mejora de la calidad y productividad de empresas e instituciones públicas.
Desde su fundación, el Frente Cívico no tiene dirigentes. Sus trabajos son coordinados por un equipo de personas que se guían con la premisa del servicio comunitario. Las actividades —dentro y fuera de Yucatán— han incluido vigilancia electoral, monitoreo y seguimiento del trabajo gubernamental, promoción del voto, programas para reforzar la familia y apoyo social ante desastres naturales.
La lucha cívica que enarboló el profesor Vela Román no estuvo exenta de intentos de represión provenientes del sector oficial, en tiempos en los que pocos se atrevían a levantar la voz. No fueron suficientes para ahogar los actos y movilizaciones contra abusos de autoridad o manipulación de leyes.
Se recuerda su intervención —mediante el Frente Cívico— en el episodio de la apertura y manipulación de paquetes electorales en Tizimín en 2001, el desacato del gobierno del Estado a la Federación el mismo año y otros momentos álgidos de la política local.
Su última aparición pública fue el 25 de enero de este año, cuando se le rindió un homenaje en la Universidad Marista por su trayectoria, bajo el lema “Las vidas de quienes nos inspiran merecen ser compartidas”.— ÁNGEL NOH ESTRADA
