MÉRIDA.—Luis Fernando perdió hasta los dientes al derrapar con su motocicleta en el Centro, luego de chocar contra la portezuela de un auto que fue abierta sin precaución.
Don Luis, de unos 65 años de edad, iba conduciendo una motocicleta por la calle 57 del segundo cuadro de la ciudad rumbo al al primer cuadro; llevaba a su hija a su trabajo.
Acto imprudente
De repente, luego de pasar el cruce con la calle 30, chocó con la portezuela de un auto Chevy que fue abierta de forma imprudente por una joven, quien intentaba bajar del vehículo sin percatarse de que se acercaba la moto.
Don Luis y su hija derraparon varios metros; el señor golpeó la cara en el suelo y perdió algunos dientes, además de sufrir grandes heridas abrasivas en piernas y brazos.
Su hija María tuvo una herida cortante en el pie derecho y una más en la cara, además de golpes en piernas y caderas.
Sin traslado a hospital
De inmediato, personas que vieron el accidente, dieron aviso a las autoridades.
Al lugar llegaron policías de la SSP, así como una ambulancia, sin embargo no trasladaron a los lesionados, éstos pidieron llegar a un acuerdo con la responsable.
Aunque se quejaban de mucho dolor y no podían ni moverse, esperaron a que el ajustador del seguro les entregue sus pases médicos.
Un perito de tránsito tomó conocimiento y deslindo las responsabilidades.— Gabriel Chan
“Pestañazo” en el Periférico
Una mujer perdió el control de volante cuando transitaba por el Periférico y estrelló su auto contra un árbol.
El accidente ocurrió esta mañana y dejó solo daños materiales.
Se salió del camino
La mujer, de unos 35 años de edad, iba conduciendo un automóvil Gol por la zona norte del Anillo Periférico.
A la altura del kilómetro 28, según contó a la policía, se dormitó y perdió el control de su vehículo.
Luego, atravesó todo el cuerpo exterior de la transitada vía y cayó a la hondonada; el vehículo se detuvo solamente porque se estrelló de frente contra un árbol.
