Presidente de la Canaco Progreso Roberto Sánchez González, el presidente Municipal Julián Zacarías Curi, la Secretaria de Turismo del Gobierno del Estado Michelle Fridman Hirsch y el Empresario Hotelero y ex Secretario de Turismo Jorge Torre Loria.

Si bien Progreso no fue concebido como un destino turístico, a lo largo de poco más de 140 años de historia su economía se ha transformado hasta llegar ahora a un punto en que la llegada de un creciente número de visitantes pone al principal puerto yucateco ante la oportunidad de desarrollar su máximo potencial en una industria que trae beneficios no solo a los prestadores de servicios, sino también a todos los habitantes del municipio.

Después del crecimiento y consolidación de Progreso como el principal puerto de entrada de productos a la Península y al sureste de la República en general, vino una etapa de auge en la industria pesquera que significó también una expansión comercial y demográfica, con las consiguientes ventajas y problemas sociales que eso trae consigo para la comunidad.

El futuro ahora apunta con esperanzas compartidas hacia un boom de la industria turística porque así lo impone la realidad de la llegada de un cada vez mayor número de turistas locales, nacionales e internacionales, según coincidieron en señalar los cuatro participantes en el foro “Progreso y sus problemas” efectuado el miércoles pasado en el Diario.

Michelle Fridman Hirsch, secretaria de Turismo del gobierno del Estado; Julián Zacarías Curi, alcalde de Progreso; Roberto Sánchez González, presidente de la Cámara de Comercio progreseña, y Jorge Torre Loría, empresario y exsecretario estatal de Turismo, también coincidieron en que una de las ventajas que se tienen en comparación con otras épocas es que nunca había existido una coordinación como la que hay ahora entre los gobiernos federal, estatal y municipal, así como con la iniciativa privada, para trabajar por el desarrollo de la ciudad y puerto.

La primera pregunta del foro: “¿Cuáles son los tres principales problemas del puerto?”, permitió comprobar que, aunque con algunos matices y en diferente orden, hay un reconocimiento de que es urgente solucionar antiguas demandas de los progreseños y también de los visitantes y temporadistas, como un mejor servicio de recolección de basura y abastecimiento de agua potable, que se tomen medidas contundentes a favor de la seguridad pública y que se ponga fin al desorden en el crecimiento urbano y al problema de la erosión de las playas.

Antes de reconocer que sí hacen falta mejoras en Progreso, la secretaria de Turismo señaló que más que problemas, lo que encuentra son muchísimas oportunidades para que Progreso desarrolle al máximo su potencial turístico, con responsabilidad, sostenibilidad, sustentabilidad e inclusión, a fin de que los beneficios lleguen también a los ciudadanos.

“La gran noticia es que ya estamos trabajando de manera coordinada el Estado, el municipio y la iniciativa privada —enfatizó la funcionaria—. En pocos meses de trabajo, ya se ven los resultados”.

Para el líder de la Canaco progreseña, los tres principales problemas del puerto son el desorden urbano, una situación grande y grave que el municipio arrastra desde hace muchos años; la basura, que es fuerte, latente y observable, y la seguridad pública.

El alcalde Zacarías Curi informó que al inicio de su administración, hace poco más de seis meses, el principal problema que resentían los progreseños era el agua potable, pero gracias a un trabajo intenso eso ya cambió y ahora la basura ocupa ese primer lugar y luego están la seguridad y el bacheo de calles.

Para Torre Loría, el mayor problema es la inseguridad que, aunque no es alarmante como en otras partes del país, sí se manifiesta en el robo de lanchas, a casas habitación y hasta a los canadienses que vienen a pasar el invierno a la costa progreseña. Necesitamos ahí una acción más contundente de la autoridad, dijo el exfuncionario.

También subrayó el problema de la basura, aunque no precisamente en el centro de Progreso, sino sobre todo en la periferia y en la carretera costera. Otro problema que mencionó es la erosión de las playas que, según su opinión, solo se soluciona con espolones.— Víctor Manuel Dzul Zum

Las intervenciones de los panelistas ante la primera pregunta del foro fueron las siguientes:

1.— ¿Cuáles son los tres principales problemas del puerto?

Roberto Sánchez González, presidente de la Cámara de Comercio de Progreso:

Como Cámara de Comercio, detectamos tres problemas principales.

1) El desorden urbano. Es un problema grande y grave que tiene Progreso y lo arrastra desde hace muchos años. Hay que poner orden en los giros comerciales, en el centro de la ciudad…, por donde se vea Progreso es un desorden.

2) La basura. Es un problema fuerte, que ha estado en los medios, porque implica muchísimas cosas …cuestiones de ecología en este caso, de educación ambiental, la gente no quiere, esa es la verdad…ha dado mucho trabajo, a la nueva administración en este caso. (Es un problema) fuerte, latente y observable.

3) La seguridad pública. Es otro problema que de alguna manera nos pega fuerte.

Julián Zacarías Curi, alcalde de Progreso:

Cuando se inicia esta administración municipal, hace poco más de seis meses, las encuestas indicaban que para la gente de Progreso el mayor problema del municipio era el (abastecimiento de) agua potable. Esto ya no es así, gracias al trabajo intenso que se ha hecho para poder abastecer las necesidades de agua de los ciudadanos. El agua ha dejado de ser el principal problema de los progreseños.

Después de seis meses, las encuestas indican que el problema de la basura es ahora el principal, la seguridad el segundo y calles o bacheo el tercero.

El problema más grande en el caso de la basura es que nunca Progreso ha contado con un sistema de recolección digno… se ha estado trabajando con recolectores de basura de hace muchos años, con vehículos muy viejos, con un desgaste importante. Antes eran 60 personas las que participaban y ahora son 25 y de éstos se echan a perder cinco u 8 camiones por el tiempo que tienen de uso.

Entonces ha sido un problema tratar de subsanar esta situación. Hemos avanzado muchísimo pero es un tema que al día de hoy se sigue trabajando junto con el gobernador para que Progreso cuente en los siguientes meses con un sistema digno de recolección de basura.

El otro tema es el de la seguridad. En cada discurso ante los ciudadanos he tenido que platicar de la política social, que es muy importante hoy porque mucha gente señala muy fácil al policía cuando sucede algo, pero hay que hacerle ver al ciudadano que no es la policía la que está robando su casa, no es la policía la que se emborracha, no es la policía la que machetea, la que tira piedras…

Por las prácticas que ha desarrollado Progreso en la pesca, con el paso del tiempo ha llegado gente y eso nos ha complicado un poco. Porque llega gente que no está acostumbrada a tratar cómo es el progreseño, el yucateco (en general).

Cuando la policía atiende los llamados, resulta que los problemas son 100% familiares. Esto se nota por ejemplo cuando ocurre que se agarran a pedradas en una comisaría, va la policía y resulta que eran hermanos los que estaban peleando.

El otro día comentaron que agarraron un niño, pero resultó que el papá era drogadicto y la mamá estaba borracha y al niño lo fue a buscar la abuela. Entonces la gente que no sabe empezó a decir que fue un secuestro.

La verdad es que Progreso es seguro. Lo que ha estado levantando este tipo de notas ha sido que la sociedad no ha apoyado, no ha tenido esos valores para sobrellevar este tipo de situaciones y hoy con el Facebook todos tienen una herramienta a la mano para escribir y decir lo que es su percepción.

La realidad es que Progreso es un puerto seguro, pero los mismos ciudadanos son los que muchas veces caen en situaciones en las que reportan… pero resulta que cuando se les detiene, es un problema familiar.

Por eso hay que trabajar mucho en los valores de la sociedad y aunado a eso, por consiguiente, el tema de la basura, que es 100% social. Estamos trabajando en la conciencia y en la ecología.

Michelle Fridman Hirsch, secretaria de Turismo del gobierno del Estado:

Más que tres problemas, yo lo que encuentro son más oportunidades.

Hay que partir del hecho de que Progreso de inicio no fue concebido como un destino turístico. Hay ciudades que desde un principio sí lo fueron y por eso se construyen, y hay otras ciudades que reaccionan al mercado.

Hoy por hoy, Progreso recibe mucho turismo, aunque no fue planeado como un destino turístico. Y parte de las oportunidades que hoy se nos abren son un resultado de esa historia de Progreso, desde 1875, cuando surgió como ciudad.

¿Qué oportunidad tenemos hoy? Llevar a Progreso a su máximo potencial como destino turístico, con responsabilidad, sostenibilidad, sustentabilidad y con inclusión, que los beneficios del turismo también lleguen a los ciudadanos y en ese sentido pienso en tres categorías:

a) Tiene que ver con infraestructura. Si la hay para los turistas, la habrá también para los ciudadanos. Esto tiene que ver con plantas de tratamiento, con agua potable, con drenaje…

b) Imagen urbana. (Incluye) Cableado, banquetas, plazas públicas, señalética, fachadas, inmuebles históricos, regular la publicidad, rampas para la accesibilidad de las personas con otras capacidades. Todo eso va a ser bueno para el turismo, pero también para el local. Y es donde el turismo beneficia a las comunidades cuando se ejecuta de una manera correcta.

c) Producto y servicio turístico. Tanto turistas como progreseños puedan acceder a restaurantes, alojamiento, movilidad acuática y terrestre, a una marina turística con servicios, a museos, a más tours que además generen derrama económica y empleo en Progreso. Centros comerciales, estacionamientos, sanitarios… Todo ello puede ser muy útil para los turistas pero también a final de cuentas les va a dar una mejor calidad de vida a los progreseños.

Entonces, más que problemas, lo que yo encuentro son muchísimas oportunidades para que a través del turismo llevar a Progreso a su máximo potencial, respondiendo a una necesidad.

Sí está progreso recibiendo turistas y sí nos hacen faltas mejoras en las cuales, por cierto, la gran noticia es que ya estamos trabajando de manera coordinada el Estado, el municipio y la iniciativa privada, y ya se ven resultados en pocos meses de trabajo.

Jorge Torre Loría, empresario hotelero y exsecretario de Turismo del Estado:

También traía en mis apuntes que Progreso fue concebido como un puerto de cabotaje y después se le adicionó la vocación pesquera con la construcción del puerto de abrigo, que catapultó a niveles grandes la captura de escama.

De 18 años para acá es cuando empieza a verse más el turismo en el malecón y en las calles… a raíz de que empiezan a llegar los cruceristas.

Ya había alguna incursión de los “snowbirds”, los canadienses que vienen a pasar el invierno, en la renta de casas, que se ha multiplicado muchísimo.

Esa fue la vocación y la historia de Progreso. Además de los problemas en que coincidimos todos, yo mencionaría la seguridad, no alarmante como en otros estados o ciudades del país, pero hay que ponerle mucha atención porque oímos de robos de lanchas en alta mar, en casas habitación, a los mismos canadienses.

Necesitamos ahí una acción más contundente de la autoridad para frenar esto. Siempre leemos en el periódico que con la mano en la cintura a los turistas que rentan las casas les roban sus computadoras, sus teléfonos… y nadie dice nada.

Segundo, toco el tema de la basura. El martes, aprovechando que había crucero, me fui a Progreso en la mañana, para ver la dinámica del crucero, algo que tenía rato que no hacía. Me sorprendió lo limpio que está el centro de Progreso, todas las calles que transité. Alcalde, lo felicito.

Lo que sí no había eran botes de basura. No se cómo le hacen, debe ser una cosa de estrategia muy novedosa, pero las calles limpias, no hay una botella tirada, en la entrada, en la salida, en el malecón… Me sorprendió, porque siempre se oye de Progreso que la basura, que se ve sucio, pero yo lo que vi realmente me sorprendió.

Sí hay un problema de basura, pero ya no en el centro de la ciudad. En la costa progreseña, que llega hasta Uaymitún, sí hay problema de basura. Hay un contenedor en una bifurcación del libramiento donde a cielo abierto llega toda la gente a botar sus bolsas. Antes solo las tiraban y no las recogía nadie, hoy ya las recogen y las llevan al depósito. Pero la imagen que da eso es tremenda, porque por ahí pasan los turistas de cruceros que van a (hotel) Reef o a (la zona arqueológica de) Xcambó.

Eso es realmente muy feo. Las playas también, los que han venido de fuera nos han enseñado que hay que mantenerlas limpias.

En las casas de los temporadistas no hay servicio de recolección de basura, … ya aprendimos a recogerla y llevarla al centro de acopio.

El tercero que veo es un problema que cada día se pone peor: es la recuperación de nuestras playas. Este recurso natural se está yendo por la erosión y ninguna autoridad hace nada para evitarlo.

Los que estamos ahí en la costa tenemos las ganas de cooperar para hacerlo. El año pasado se hicieron ahí dos estrategias con geotubos, pero el mar el mar todavía está allá aporreándose en las escaleras de las casas . En el kilómetro 7 al 14.5 hay un grupo de vecinos, son más de 150, que se han reunido con el gobernador, cuando fue candidato. Le pidieron que hiciera algo por eso.

El problema está en que la Semarnat no da permiso para poner lo que científica y normalmente se hace: espolones. Eso es lo único que recupera las playas. Lo demás son inventos para ver si funcionan y a veces no funcionan.

Si la autoridad da el permiso para hacerlo, pero adecuados, no para que cada quien haga el suyo como quiera, de una manera segura, del mismo largo, de la misma altura, y se recuperan las playas.

Si no, en poco tiempo ese recurso no va a haber y los que vienen a pasar el invierno van a dejar de venir, porque ya no va a haber dónde estar.

Noticias de Mérida, Yucatán, México y el Mundo, además de análisis y artículos editoriales, publicados en la edición impresa de Diario de Yucatán