Los temas sacros, punto de partida de pianista local
La música me lo ha dado todo, me ha abierto las puertas en todos lados, afirma Iván Eloy Niquete Lugo, pianista que debutó hace más de dos décadas en la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe, en el barrio de San Cristóbal de esta ciudad.
El maestro Niquete toca en misas y también protagoniza noches románticas y bohemias en diferentes escenarios, con repertorio sacro, clásico y popular.
El pianista, de 39 años de edad y vecino del Centro, debutó en San Cristóbal, acompañando celebraciones eucarísticas. La primera misa que tocó fue en octubre de 1995.
“Empecé a dar primeras muestras de aptitudes musicales a los siete años y empecé a tomar clases con mi mamá, Suemy Lugo. Cuando tenía 12 años de edad fui a pedirle a monseñor Manuel Vargas Góngora, en ese tiempo que era párroco de San Cristóbal, la oportunidad de tocar el órgano”, recuerda.
El pianista dice que esperó y cuando le tocó turno el presbítero le pregunto qué quería. Él le explicó al sacerdote que era músico, que iba a la misa los domingos a las 8 de la noche y le gustaría mucho tocar el órgano.
El sacerdote le dijo: aquí ya tenemos organista. Habla con él y si te da la oportunidad es problema de ustedes.
Iván Niquete añade que en contra de lo que todo el mundo se imaginaría, siendo un niño y además inexperto, se le dio la oportunidad.
Eran más mis ganas de tocar en la iglesia, en público, poder disfrutar la música. Ahora comprendo qué es eso de disfrutar la música, comenta.
Iván buscó al organista de San Cristóbal, que en ese entonces era el maestro Gumersindo Poot Canché, también era organista titular de la Catedral.
“Yo, de 12 años de edad, y mi maestro Gumersindo, de 70, hicimos un clic inmediatamente”.
Se sorprendió mucho de mi oído musical, dice del maestro con quien aprendió a leer partituras.
Iván Niquete relata que se dio amistad con el maestro a quien trasladaba a las misas, en su vehículo que manejaba desde la secundaria.
Recuerda que su cerebro estaba como una “esponjita” y veía la forma de tocar de su maestro, con la solemnidad que había que imprimir a las grandes ceremonias; la majestuosidad a los himnos; la piedad a los cantos alusivos, el uso del órgano, el cuidado de las partituras, en buen vestir, la puntualidad.
Detalla que en el ambiente de iglesia conoció al cantautor Felipe de la Cruz en una kermés y le pidió que lo acompañe en tres temas.
De ahí el maestro me dio oportunidad de comenzarme a subir a un escenario fuera de la iglesia, tenía unos 18 años de edad, comenta.
Iván Niquete se comenzó a presentar con más artistas y éstos le comenzaron a hablar para proyectos y es a este oficio musical al que se dedica y ha entregado su vida al cien por ciento.
Misas
El pianista indica que conoce las misas en latín, sigue su conexión y lo disfruta mucho porque está cerca con Dios, lo que le da un balance a la vida.
Al apegarme y conocer tanto la música sacra y la liturgia, los mismos sacerdotes me invitan para sus ceremonias e incluso me recomiendan a matrimonios para sus misas, comparte.
“Yo soy católico y en el escenario siempre le he entregado a Dios mi música. Siento que esto me da una gran paz”.
Iván Niquete comparte que sigue asistiendo a las iglesias a escuchar y a tocar misa y desde hace unos diez años acompaña las misas de 7:15 y 8:30 de la noche, de la parroquia del Señor de la Divina Misericordia, en San Ramón Norte.
El músico reitera que la gusta la bohemia y así como puede estar con sacerdotes y prelados puede estar con otros artistas.
A mí me gusta llenar el momento de música, en donde esté, indica.— Claudia Sierra Medina
Labor
Mi mayor satisfacción es vivir para la música, subraya Iván Eloy Niquete Lugo. “Me gustó mucho todo lo que es la ceremonia sacra, todo lo que envuelve”, apunta.
Mentor
Recuerda que veía la forma de tocar de su maestro, con la solemnidad que había que imprimir a las grandes ceremonias.
Programa
Iván tiene un programa de televisión que se llama “Paréntesis Romántico” que se transmite todos los sábados, a las 9 p.m., en el canal 77.
