La atracción de inversiones fue

Analizan lo hecho y lo que falta por hacer en Yucatán

El primer informe del gobernador Mauricio Vila Dosal no fue malo ni extraordinario, “trata de tener una administración eficiente y una mejor gobernanza”.

Con esta opinión resumió el doctor en Sociología Luis Ramírez Carrillo, analista político e investigador de la Universidad Autónoma de Yucatán, el mensaje del gobernador Mauricio Vila en su Primer Informe.

El analista político dividió sus comentarios en “lo bueno” y “lo malo y pendientes” que tiene el gobernador, basado en el contenido de su mensaje en el Centro Internacional de Congresos.

“Lo bueno”

El investigador destacó que, en contraste con la administración anterior, su gobierno es más eficiente, tiene un aparato burocrático más delgado, moderno y digitalizado; está preocupado por eliminar los tiempos muertos en la burocracia y busca eficientar su administración, y eso no se puede decir que no es necesario.

Otro acierto es una mayor participación ciudadana en la toma de decisiones. Se centró en el trabajo del Consejo Consultivo del Presupuesto y, en términos generales, ha demostrado que hay una mayor apertura de su gobierno y se le reconoce como una administración eficiente.

“También tiene una mejor gobernanza porque sabe que tiene que incluir a la sociedad y lo está haciendo, aunque desconozco si es a las personas indicadas o solo es para legitimar sus decisiones, pero esto se puede discutir si al final les hará caso o no”.

Lo que es cierto, añadió, es que el gobernador tiene mayor conciencia y sabe de la necesidad de mejorar la gobernanza porque tiene la presión y el riesgo del ascenso del partido Morena y del nunca muerto PRI. Por ello tiende un puente natural con las organizaciones de la sociedad civil, para que sean sus aliadas, y les da más participación y apoyos.

Otro punto bueno, según indicó, es la mayor preocupación por la paridad y equidad de género.

No se le puede cuestionar, aunque no ha pasado del dicho al hecho porque está lejos de que llegue a políticas públicas, pero con su discurso se ve que va por el camino correcto en este tema.

También ve bien dos aspectos vinculados a la política economía y política orientada al fomento de la industria mediana y pequeña. “Ha tratado de que este capital empresarial tenga mayores apoyos en su administración porque habló de préstamos, de infraestructura, por lo que deja ver que está preocupado y eso apunta en la dirección correcta”.

Otro acierto está relacionado con la atracción de inversión extranjera directa. “Es una iniciativa que empezó desde la administración anterior y él continúa. Esos avances en inversiones se deben a la labor de la Secretaría de Fomento Económico, que le ha puesto un interés especial a la reindustrialización, que es un éxito”.

“Aunque el gobierno de Vila está lejos de dar el salto o el repunte en inversión extranjera directa porque tiene poca participación en el país, la política de atracción de inversiones también va por buen camino”.

“Lo malo o lo no hecho”

Entre lo malo, lo insuficiente o lo no hecho, Ramírez Carrillo destaca que es consecuencia de los recortes presupuestales, como los despidos y la falta de apoyo a la micro, pequeña y mediana empresa. “La micro y pequeña empresa tiene poco apoyo directo del Estado y en términos económicos tienen una materia importante por cubrir, particularmente porque son las que generan más empleos y más duraderos y tienen un crecimiento dinámico atractivo, pese a la baja capacitación”, expresó.

“Los datos que mencionó el gobernador sobre la industria pesquera de Yucatán demuestran que hace falta una política más dinámica y fuerte”.

“El Estado tiene 300 kilómetros de litoral, una docena de comunidades de pescadores, una flota menor chica y todavía no existe un apoyo a la pesca para que demuestre la verdadera dimensión el potencial pesquero de Yucatán”.

En su opinión, falta ponerle mayor énfasis a esta actividad económica.

Otro punto negativo, opinó, es que todavía hay desigualdad entre el campo y la ciudad. “Por más que quiera poner números bonitos a este sector, todavía hay alrededor del 40% de la población en condiciones de pobreza”.

“Significa que hay una verdadera necesidad de apoyo social y las buenas vertientes como son las inversiones y la buena administración, y el apoyo a la actividad industrial no corresponde a las necesidades de la mitad de la población”.

“Le falta una política social y de combate a la pobreza más vigorosa y con más recursos apuntando a la generación de empleo y no solo mejoría de indicadores secundarios como vivienda, luz y agua, que son importantes, pero lo más importante para que salgan de pobreza es generar empleos y elevar los ingresos de la gente rural”.

“No es que no haya tomado medidas este gobierno contra la pobreza. Tiene los comedores comunitarios y sí se ha ocupado con sus programas, pero se ha ocupado en la mejora de viviendas, que tengan luz y agua potable, pero hay una ausencia de cómo atacar de fondo este problema social”, señaló.

Según consideró, otro gran pendiente que tiene el gobernador está relacionado con el transporte urbano de Mérida, que por ley le corresponde regular.

“El problema del transporte público lleva 20 años tratando de mejorar; el gobierno anterior invirtió más de $1,000 millones y (el medio) sigue igual o peor. Se le aplaude al gobernador que prometa que habrá una propuesta en transporte público, pero bajar de precio el transporte es solo una ‘curita’ política, más que una solución”, indicó.

“Es bueno que tenga pendiente la reestructuración del transporte público de Mérida y que no solo piense en medidas cosméticas”.

Los apoyos al campo es otro tema en este aspecto. Dijo que exceptuando la crianza de cerdos, vacas y aves, es evidente que el sector rural padece una crisis brutal en su estructura productiva. Se ha derrumbado la superficie cultivada por falta de apoyo a los pequeños productores, a los milperos, y desde su óptica ya es imposible seguir sosteniendo la milpa por cuestiones ecológicas. Sin embargo, es una actividad que realizan más de 2,000 pequeñas comunidades en el campo yucateco, donde el 70% son mayas y, por tanto, hay un perjuicio a la etnia, al milpero desatendido y los programas actuales no presentan solución para las pequeñas y medianas comunidades indígenas.

“Aquí sí es una falta de atención en este primer año del gobernador. Si no se ataca este problema y baja productividad, no se piensa en programas ambiciosos y se procura que el combate a la pobreza no dependa de las empresas, sino que sean sostenibles y autosostenibles para las comunidades campesinas o mayas, nunca saldrán de la pobreza. Entonces este rubro es una asignatura pendiente para el gobernador”.

“Me gustó la forma del informe, en el sentido de que el gobernador no echó muchas campanas al vuelo, siempre se autoelogió, para eso se para frente a las cámaras, pero fue moderado en muchos sentidos”, añadió.

“No creo que haya maquillado las cifras, solo excluyó las que mostraban las mayores necesidades. No encuentro mal lo hecho en su primer año, a excepción de algunas áreas que ya mencioné, por eso no deja de estar bien calificado. En términos generales, lo hecho como gobernador no estuvo mal, lo que se le puede pedir es que haga lo que no ha hecho como el apoyo al campo, a las micro y pequeñas empresas urbanas y que transforme el transporte público. Esos son los pendientes”.— JOAQUÍN CHAN CAAMAL

Forma de gobernar e informe Análisis

El investigador Luis Ramírez Carrillo hace una radiografía del estilo de gobierno de Vila.

“Mala comunicación”

Ramírez Carrillo externó que el gobernador intenta mejorar su estilo de gobernar, está construyéndose un poco mejor en términos de figura, pero padece una mala comunicación, tiene una política de comunicación que no es efectiva, se siente lejana todavía la acción del gobernador hacia algunas comunidades.

“Le falta calidez…”

El investigador también mencionó que “trata de mejorar su personaje, ha mejorado su acercamiento con la gente, pero siento que le falta aún para que lo podamos sentir con más calidez y cercano a sus gobernados. Aún se le nota muy lejano al meridano y al yucateco, algo le falta, no sé si es soberbia, no lo conozco, lo he tratado una o dos veces y me ha caído muy bien, pero reconozco, como ciudadano normal, que le falta mayor calidez, mayor convencimiento, mayor acercamiento con la gente”.

Que sí aprobó

“El informe pasó la prueba, no fue malo para nada, pero tampoco extraordinario, no se sintió un gran entusiasmo ni gran cercanía con la gente”, finalizó.

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