Nuevas quejas del pequeño comercio por cobros de luz
Los pequeños comerciantes levantan de nuevo la voz contra los elevados cobros de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y dicen que a ese problema “agobiante” se suman los requerimientos fiscales, que no cesan a pesar de la emergencia sanitaria.
“Nuevamente se han estado quejando socios de los cobros excesivos de la Comisión. Esto obligaría a cerrar varios changarritos porque no es posible pagar recibos tan altos”, subraya Jorge Cardeña Licona, presidente de la Cámara Nacional de Comercio en Pequeño, Servicios y Turismo (Canacope-Servytur) en Yucatán.
El dirigente señala que ese problema no es exclusivo de sus agremiados, sino que se extiende a toda la población y afecta mucho más a familias de escasos recursos que pasan apuros para sobrevivir en medio del confinamiento domiciliario.
Esa situación, agrega, contrasta con la de la Junta de Agua Potable y Alcantarillado de Yucatán (Japay), a la que agradecemos su apoyo al condonarnos el consumo de dos meses. Nos gustaría que la CFE actuara de la misma manera, pero no solo no lo hace sino que nos revuelve con explicaciones técnicas, nos habla “en chino” y al final los recibos siguen llegando con altos cobros.
“Al tener que pagar esos abultados recibos de luz nos es difícil volver a surtir nuestras tienditas, y peor en esta contingencia”, enfatiza.
Cardeña Licona agrega que otro gran problema que se mantiene en esta etapa de emergencia son las alzas de precios en productos básicos. A los que había reportado con anterioridad en azúcar, frijol y arroz se suman los de varios artículos de latería, como atún y sardina, así como de algunas verduras.
Ya piden fiado
“Las ventas han bajado en un 30 ó 40 por ciento, pero esto se debe principalmente a la falta de liquidez ante la paralización del trabajo de mucha gente”, prosigue. “Calculamos que un 60 ó 70% de la ciudadanía no es solvente en estos momentos y anda viendo qué empeña o vende para subsistir. En las tienditas ya se está empezando a pedir fiado”.
Según cifras en manos de la Canacope, un 50 por ciento de las pequeñas tiendas ya bajó la cortina en estas fechas, en parte por la situación económica, las cargas fiscales y las previsiones por la contingencia del coronavirus Covid-19, ya que muchos de sus propietarios son de la tercera edad.
Más adelante alerta de una serie de medidas que se han estado tomando en algunas comunidades que impiden el abasto a tiempo y contribuyen a un encarecimiento de los productos.
“He escuchado que no dejan pasar a los camiones que llevan insumos y esto obliga a los choferes a buscar otras vías”, explica. “Al hacer esto aumentan los gastos de gasolina y éstos se reflejan en un incremento en los precios de los productos”.
El presidente de la Canacope en Yucatán exhorta a la gente de comunidades que están en esa situación a que dejen de bloquear el paso de productos necesarios para el consumo diario, porque a la larga todos salen perjudicados y hay que pagar más en las compras.
No perdona
En cuanto a las declaraciones fiscales, dice que están pendientes los pagos de rigor a la Secretaría de Hacienda y saben que esta dependencia “no nos va a perdonar nada, vendamos o no vendamos”.
“Si acaso nos aguantarán unos días, pero nada más. Hay que prepararnos”, indica.— ÁNGEL NOH ESTRADA
El Covid-19 Apuros
La crisis económica que acompaña a la sanitaria se refleja en las tienditas.
Ya se pide fiado
La Canacope calcula que el 60 ó 70% de su clientela habitual tiene ahora serios problemas de liquidez. Una muestra de esa situación, dice, es que ya se comenzó a pedir fiado en los tendejones.
Entrega de despensas
Encabezada por su presidente, la Cámara comenzó a repartir algunas despensas a gente de escasos recursos. Las reunió con aportaciones de sus socios.
