Imagen de la sesión del pleno del Congreso el jueves pasado. Están de pie la diputada panista Rosa Adriana Díaz Lizama

Desde la óptica del investigador y analista político Luis Ramírez Carrillo, el rechazo del Congreso a la solicitud de nuevo empréstito del Ejecutivo equivalió a una carambola de tres bandas.

Y es que, como en la jugada estrella del billar, el resultado de la sesión legislativa del jueves pasado derivó en tres impactos políticos, de acuerdo con el sociólogo:

Primero: el grupo priista en torno a Felipe Cervera Hernández y Francisco Torres Rivas bloqueó —o no quiso darle fuerza— al adversario interno, es decir, al grupo del senador Jorge Carlos Ramírez Marín.

Segundo: el mismo grupo tampoco quiso darle fuerza al gobierno de Mauricio Vila Dosal, sobre todo en los municipios, con miras a las elecciones de 2021.

Y tercero: se impusieron las ambiciones de un grupo de personas, sobre todo de la exgobernadora Ivonne Ortega Pacheco.

A solicitud de este periódico, el profesor investigador del Centro de Investigaciones Regionales “Dr. Hideyo Noguchi” de la Universidad Autónoma de Yucatán (Uady) expuso sus puntos de vista sobre el impacto y los detalles tras bambalinas de la decisión del Congreso, que no aprobó —al no alcanzarse la mayoría calificada— la iniciativa para contratar un préstamo de $1,728 millones que se destinaría a un plan de reactivación económica por la pandemia del Covid-19.

De entrada, el doctor Ramírez Carrillo indicó que el préstamo sí es necesario y plantear la solicitud fue una buena medida.

“Creo que cualquiera estaría de acuerdo en que el momento actual hace lógica y correcta la solicitud del empréstito”, subrayó. “Se trata de una situación sumamente grave que amerita tomar medidas antes de que empeore. El factor tiempo es clave”.

Consideró que sí era el momento adecuado para esa petición, pensando en una derrama que llegue a los municipios, a los desempleados, a la gente más necesitada y a los participantes de la economía informal, que son un porcentaje elevado y carecen de beneficios como la seguridad social.

Esa derrama, apuntó, beneficiaría también a la estructura de empleo de Mérida y su zona metropolitana, que en un 75 u 80 por ciento depende del sector comercio y de servicios.

Sin embargo, el doctor en Sociología se preguntó si el procedimiento de la solicitud fue el adecuado. Y enseguida se respondió: el primer paso adoleció de un punto importante sobre la aplicación del préstamo.

“La primera solicitud que se hizo al Congreso estaba fundamentalmente orientada a la generación de infraestructura y no mostraba con claridad la diseminación de los recursos”, explicó.

Entonces, recordó, no se aprobó la solicitud y se hizo una “replanificación” de la propuesta, en la que participaron actores políticos del PRI.

Así surgieron lineamientos que el gobierno de Mauricio Vila aceptó.

De acuerdo con el entrevistado, el ciclo de la propuesta pareció cerrarse al aceptarla el gobierno e incluir una participación importante de las autoridades municipales a la hora de la distribución de los recursos, que incluía muchas pequeñas obras y la ocupación de fuerza laboral de las comunidades.

Entonces, se preguntó de nuevo, ¿por qué fue rechazada la iniciativa?

“Aquí podemos entrar a las hipótesis, pero dado el carácter irracional del rechazo entramos al aspecto político”, enfatizó.

El doctor Ramírez expone tres dimensiones políticas del rechazo legislativo:

1) ¿Quiénes hicieron la contrapropuesta (que acompañó a la iniciativa del Ejecutivo)? Jorge Carlos Ramírez, Dulce María Sauri y otros que no pertenecen al grupo ivonnista del PRI.

No son del grupo en torno a Felipe Cervera, a “Panchito” (Francisco Torres, presidente estatal de ese partido), el grupo que todavía va de la mano de Rolando Zapata y, fundamentalmente, de Ivonne Ortega.

Aprobar la propuesta era darles juego político dentro del Congreso, dentro del partido, y cederle la relación gobierno-PRI al grupo opositor interno.

Se estaría dando fuerza de negociación “a un grupo que no es el nuestro”.

2) Si la primera lectura fue no darle fuerza al adversario interno, la segunda fue no concederla al externo.

Así se impuso la decisión de no fortalecer al gobierno de Mauricio Vila y a los panistas. Aprobarle estos recursos y aceptar que el gobierno del Estado distribuya este dinero significaba darle a la administración de Vila fuerza para las elecciones del año próximo. Aquí entra un componente electoral.

Extender la derrama a muchos municipios significaba tender un puente de comunicación con los alcaldes priistas, con caciques priistas y con grupos de poder vinculados al PRI.

En ese sentido, representaba mostrar al gobierno como una entidad política que podía darle beneficios a los municipios, a la clientela del PRI, a los hombres fuertes del PRI. Con esa lectura, esto era abonar a una menor votación priista y a una mayor votación panista.

3) El tercer elemento son las ambiciones de un grupo, particularmente de alguien que no está muerta ni alejada: Ivonne Ortega.

Tengo dudas de la capacidad de Rolando (Zapata) para influir sobre Felipe Cervera. De lo que no tengo dudas es de la presencia de Ivonne como la mano que mece la cuna. A ella nadie la sacó del PRI, el PRI no se deshizo de Ivonne… Ella se deshizo del PRI.

Tiene relación informal, clientelar, con quienes fueron sus funcionarios, gente que favoreció y enriqueció, que se la debe cuando fue gobernadora. Esto le permite tener injerencia en la directiva estatal priista.

No me queda claro cuál es el peso de Rolando en la directiva de su partido. Creo que el reflector cae más sobre Ivonne porque tiene interés político en el año próximo y es la que tiene posibilidades, no Rolando. Digamos que ambos pueden estar de ese lado, pero quien más gana es Ivonne, que además tiene acercamientos con Morena, con Movimiento Ciudadano, que quiere verse como candidata del Partido Verde en alianza con el PRI.

Y para ello necesita que el PRI se muestre lejano al gobierno del Estado, no como una oposición inteligente que apoya la propuesta de Vila sino como una oposición kamikaze para que el priismo se vea obligado a una alianza con otros partidos que la postulen a ella (Continuará).

Ivonne Ortega: Opinión

Ivonne Ortega está en posición de forzar una alianza con el PRI al frente, opina Luis Ramírez.

Lo que puede comprar

“¿Por su estatura intelectual, por su estatura ideológica? ¡No! Es por dinero, es la que tiene más capacidad de conseguir financiadores para la campaña y decir: ‘Tengo este cheque. ¿Quién da más? Entonces la candidatura es mía’. La puede comprar a buen precio. Los demás no van a tener ese dinero”, señala el sociólogo al hablar del interés de la exgobernadora en 2021.

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