Un puesto del mercado Lucas de Gálvez decorado con temática de Halloween. Esta noche las familias deberán atrasar sus relojes una hora

No hay beneficios palpables en los hogares, señalan

Los cambios de horario de verano y de invierno en México solo se perciben en términos macro, pues en los hogares no arrojan beneficios palpables, manifestó el profesor de la Facultad de Economía de la Uady, Gabriel Rodríguez Cedillo.

Al doctor en Gobierno y Políticas Públicas se le entrevistó sobre la conclusión del horario de verano y la entrada en vigor del horario de invierno a las dos de la madrugada del domingo 25, día en que las personas deben atrasar una hora su reloj.

El profesor recordó que estos horarios se establecieron en México en 1996, con el objetivo de fortalecer el modificado Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá para favorecer la logística y comercialización.

Ante el rechazo social, el argumento cambió a que esos horarios beneficiaban a la planta productiva y generaban ahorro en el consumo de electricidad.

“Nadie se atreve a dar cifras específicas de los ahorros que generan esos horarios, pero si el gobierno federal lo sigue implementando como un sistema de ahorro podemos pensar que genera ahorros”, señaló.

“Quizá la generación y distribución de la electricidad sea un factor que justifique estos horarios porque se ve ahorro en el consumo en esos dos horarios, pero a nivel consumidor local depende del consumo responsable de energía. Y pareciera que estos dos horarios ocasiona un mayor consumo en los hogares”, indicó.

“En verano te levantas temprano y aprovechas un poco la luz natural del sol, pero también hay fuerte calor, haciendo que uses aire acondicionado o ventiladores y los aparatos refrigerantes, por lo que creo que gastan más los hogares”.

Por otro lado, “en invierno duermes un poco más, disminuye tu consumo en clima artificial, pero el cuerpo cae en un estado de adaptación al nuevo horario y genera insomnio, por lo cual tienes que usar luces y aparatos electrónicos hasta conciliar el sueño. Además, hay empresas que trabajan 24 horas y tienen que pagar horas extras a sus trabajadores”.

“No hay de otra, para ahorrar electricidad solo es mediante un consumo responsable y tener una disciplina de ahorro constante”, dijo.— Joaquín Chan Caamal

Comisión

Otro factor que impide saber si los horarios de verano y de invierno generan ahorro son los cobros variables e inexactos de la CFE. En este período del horario de verano 2020 cree casi imposible que los hogares yucatecos hayan ahorrado en consumo de electricidad, por el largo confinamiento a causa de la pandemia. Al contrario, todo esto seguramente ocasionó mayor consumo de energía por el uso de electrónicos desde la casa o por ocio.

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