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El desempleo y la pobreza seguirán empeorando en los años siguientes de no corregirse el rumbo que sigue la política económica del gobierno federal, advierten

El severo recorte de la inversión pública está pasando factura. Y si el gobierno no aplica políticas para reactivarla, será muy difícil que pueda sacar al país del estancamiento.

La crítica situación en que se encuentra el gasto con fines productivos, que está muy por debajo de los niveles que se requieren para relanzar el crecimiento y generar desarrollo y bienestar, es uno los problemas más preocupantes que aparecen en el mapa de riesgos para la economía mexicana en 2021 elaborado el Dr. Luis Foncerrada Pascal.

Como informamos ayer, el aumento imparable de la deuda pública y la recuperación del dólar frente al peso son otros dos problemas a los que se enfrentará la economía del país en 2021.

A continuación, cuatro amenazas más en la lista del director de la Facultad de Negocios de la Universidad Anáhuac Mayab:

4. La inflación podría salirse de control. El tipo de cambio se moverá en algún momento, lo que, sumado a la falta de crecimiento, podría causar un aumento en la inflación, que está actualmente en 3.33%, después de estar en 4.09% en octubre.

“La inflación no cede, sobre todo la subyacente, que es la de los bienes procesados y manufacturados. Creo que vamos a ver un incremento en los precios hacia fines de 2021 y en 2022”.

La inflación no subyacente en cambio bajó mucho, debido a una reducción en los energéticos que decidió el gobierno. O sea, bajó, pero no por el precio del tomate, la cebolla o el huevo, dice.

5. Riesgos globales. Hay una enorme liquidez en el mundo, como nunca la habíamos visto. Hay billones y billones de dólares que están buscando dónde invertirse.

Esto ha creado burbujas en las bolsas, en el crédito. Se están dando préstamos a diestra y siniestra a países en desarrollo, por ejemplo.

No hay duda de que en algún momento esta facilidad con que se está dando dinero provocará problemas de insolvencia de muchos países, con crisis de deuda, reestructuras, etcétera.

“Historias que vimos durante los 80 y que están pasando otra vez. Por supuesto eso va a llevar a una crisis de balanza de pagos, porque la disponibilidad de divisas en muchos países no será suficiente para pagar su deuda externa”.

6. Escaso crecimiento. El déficit de inversión va a condenar a México a crecimientos que difícilmente serán superiores a 1.5% ó 2% en los próximos años, advierte.

“Actualmente, la inversión es extremadamente baja y me temo que así va a seguir. La inversión pública es de sólo el 3% y la privada cayó al 13%, así que en total tenemos un magro 16%. Para que la economía del país pueda crecer al 2%, necesitamos una inversión total de alrededor del 20% del PIB, al menos. Esto equivale a un billón de pesos (un millón de millones) adicional”.

Esto quiere decir que si se mantiene el ritmo actual de inversión, México no va a crecer ni al 1.5% anual. No se va a ver pronto, porque 2021 se va a comparar con unos niveles muy bajos, pero en 2022 no habrá remedio: sin el motor de la inversión, el país está condenado a un crecimiento raquítico.

7. Desempleo y pobreza seguirán empeorando. Ante esa situación, el desempleo y la pobreza van a seguir empeorando, avisa.

“¿Qué pasa si en 2021 de verdad crecemos al 3% después de la caída del -9%? Que de todas maneras seguiremos por debajo de como estábamos en 2018, porque en 2019 ya veníamos cayendo. Si creciéramos a partir de 2022 al 2% en promedio, que se ve difícil dada la baja inversión, requeríamos cinco años para llegar al nivel de 2018”.

“Este es el brutal retraso que nos trajo la caída de la economía por la pandemia, pero sobre todo por la política del gobierno federal”.

“Si el gobierno hubiera gastado más y se hubiera endeudado —fíjense que paradoja— la economía hubiera caído menos y la deuda pública en proporción del PIB hubiera sido menor. Y lo más importante es que no hubiéramos perdido tantas empresas y empleos”. (Continuará).— Megamedia

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