Hoteleros señalan afectaciones por factores externos
La actividad comercial y turística en el primer cuadro del centro de Mérida empezó desde muy temprano y aumentó en el día y la tarde, lo que dio vida al último domingo de las vacaciones del maratón festivo conocido como “Guadalupe-Reyes”.
A las 11 de la mañana, cuando el reportero realizó un recorrido por la zona, la mayoría de los comercios estuvo abierta, con clientes y promotoras que ofrecieron descuentos.
Se veía un Portal de Granos y un corredor de kioscos con varios comercios abiertos y una de las dos tiendas departamentales Gran Chapur también abrió, cuando la semana pasada estuvieron cerradas.
Signo
Esta apertura de la gran mayoría de negocios del Centro es signo de que la economía sigue su ritmo dinámico, aunque no con la intensidad ni derrama que hubo en vísperas de Navidad y Año Nuevo.
Había compradores en las secciones de verduras, frutas, carnes y mariscos del mercado Lucas de Gálvez, en la zona del “Chetumalito” y en las céntricas calles donde operan los negocios, como la 54, 56, 58, 63 y 65. También se vio un buen número de vendedores ambulantes, tanto en la zona de mercados como en la Plaza Grande.
Turistas nacionales y una que otra pareja o pequeños grupos de extranjeros pasearon por el Centro Histórico, contrataron el servicio de tours de calesas y bicicletas. Disfrutaron la tranquilidad de la ciudad, la baja movilidad vehicular y el tiempo fresco y con un resplandeciente sol.
Aunque a simple vista se vio buena presencia de visitantes en Mérida y el puerto de Progreso, el presidente de la Asociación de Hoteles de Yucatán, Héctor Navarrete Medina, dijo que la hotelería local está “terrible”, a pesar de la reactivación económica estatal y nacional.
“No hay turismo en los hoteles”, afirmó. “Hay una disminución terrible del turismo nacional debido al cierre de Ciudad de México por el semáforo rojo del coronavirus, y esa ciudad es nuestro principal proveedor”.
Además, “Europa vive su segundo encierro y los turistas de países que acostumbran venir, como Alemania, Italia, Francia y Holanda, estarán confinados hasta el 15 de febrero”.
Navarrete Medina dijo que la hotelería local vive su segunda etapa de crisis económica por la pandemia, pero no es una situación estatal, es nacional y mundial.
Mérida es una ciudad a donde todos quieren viajar por la seguridad, servicios y el control que hay de la pandemia, explicó, pero el rebrote en México y Europa está afectando terriblemente a la industria turística de Yucatán.
“En estos momentos la hotelería está peor que la reapertura de junio pasado”, afirmó. “El turismo que ven en las calles puede que ya vive temporalmente en la ciudad o está por varios días, no está llegando como en años anteriores. He recibido numerosas llamadas de los socios hoteleros para preguntar qué está pasando con el turismo porque ni siquiera hay reservaciones para los siguientes dos meses del año”.
“Estamos viendo que el turismo ya cambió. Ahora ya no hacen reservaciones, llegan y buscan alojamiento. Nuestra esperanza ahora es que mejore la ocupación para las vacaciones de Semana Santa de este año”, refirió.— Joaquín Chan Caamal
