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En varias zonas de Mérida ese problema sigue

Durante los últimos tres años, el doctor arquitecto Arturo Campos Rodríguez midió el ruido que se produce en la ciudad y elaboró un mapa de las zonas más ruidosas.

Su estudio de medición de sonidos en horas pico, de 12 del día a 3 de la tarde en los años 2018 y 2019, confirmó técnicamente lo que todos sospechan o intuyen: el ruido en Mérida rebasa por mucho el nivel permitido de 65 decibeles y este fenómeno que impacta en forma negativa en la salud está presente en todas las avenidas principales, circuitos, Anillo Periférico y Centro Histórico de la ciudad.

Todas las avenidas principales de Mérida como Montejo y su Prolongación, Yucatán, Alemán, Circuito Colonias, García Lavín, Caucel, Ciudad Caucel, calle 60 y Periférico, entre otras, están en el nivel de inaceptable con una producción de ruido de 70, 74 y 75 decibeles.

Hay tramos peores que llegan a 80 decibeles, y la zona sur donde está el aeropuerto y la Avenida Aviación alcanzan los 90 a 100 decibeles debido al ruido de motores de los aviones en maniobras de despegue, aterrizaje y sobrevuelo.

En calles adentro de colonias y fraccionamientos de estas avenidas el nivel del ruido baja al rango de tolerable con 55 a 59 y 60 y 64 decibeles, pero la mayor proporción geográfica está en la categoría de nivel molesto con 65 y 69 decibeles en forma constante. Muy poca proporción geográfica de la ciudad tiene la categoría de aceptable con 50 y 54 decibeles.

El doctor Campos Rodríguez es especialista en acústica arquitectónica y es director del despacho Arturo Campos Arquitecto, cuyas oficinas se ubican en la calle 49 (sobre la avenida Cámara de Comercio) número 313 entre 46 y 48 de la colonia Benito Juárez. Realizó este estudio en 2018 y 2019 y en 2020 elaboró el mapa con el personal de su empresa y recursos propios.

“Hace tres o dos años hubo muchas quejas por el ruido en Mérida y tuve la inquietud de realizar un estudio del ruido en el Centro Histórico”, dijo.

“Desde hace un tiempo tenía el interés en participar en la solución enforma más concreta porque mi especialidad es la acústica arquitectónica. Decidí que aquí en mi oficina haríamos un estudio del Centro Histórico”.

“Medimos el ruido de las primeras manzanas del primer cuadro, nos extendimos en los cuatro kilómetros cuadrados de la zona. Como el estudio empezó a dar resultados satisfactorios nos extendimos a Paseo de Montejo, las calles 60, 62, Circuito Colonias, las avenidas del norte, la García Lavín, Avenida Aviación, Canek, Ciudad Caucel, Yucatán, Alemán, Periférico y fuimos conformando todo lo que era el modelo de la ciudad hasta llegar a este plano que muestra de manera muy representativa cómo está el ruido”, afirmó.

“Con el equipo de la oficina llegamos a muchas conclusiones sobre las zonificaciones del ruido en la ciudad y ahora que hay una opción para proponer soluciones lo pongo a disposición de las personas interesadas en regular el problema del ruido y procurar una mejor convivencia de los ciudadanos”, indicó.

“El fin básico de este mapa del ruido es que tengamos pautas y que nos ayude a definir algunas políticas para amortiguar las situación”, aseveró.

Las mediciones, explicó, se realizaron con un sonómetro, que es el aparato especializado para medir los decibeles de sonidos. Lo colocaron en calles del primer cuadro, avenidas, Circuito Colonias y Periférico y la agruparon en escalas que plasmaron en colores en el mapa para distinguir el nivel del ruido.

El color amarillo es un nivel aceptable (50-54 decibeles), el naranja tenue es tolerable (55-59), naranja fuerte, tolerable (60-64), naranja intenso es molesto (65-69), azul cielo sería inaceptable (70-74) y el azul fuerte es inaceptable (75).

“En las vialidades es donde está la situación intolerable. Estos estudios quizá no representan nada de lo que ya sabemos, y tienen razón, todos los meridanos ya sabemos qué lugares son los más ruidosos”, explicó.

“Lo que hace este tipo de estudio es confirmar que sí son las vialidades y las calles del Centro las más ruidosas. No se salva ninguna, todas son ruidosas, principalmente las avenidas que salen a Circuito Colonias, incluso, en el Periférico es muy alto el ruido”.

Despegues

Respecto a la zona del aeropuerto, afirmó que está en su máximo nivel de la ciudad con 80 a 90 decibeles por el ruido que producen las turbinas de los aviones.

Se le preguntó si el plan de sacar la terminal aérea de Mérida que está dentro de la ciudad sería de beneficio para la población.

“Siempre es preferible que un aeropuerto que produzca un sonido muy fuerte no esté cercano a la población. Es más seguro que no entren los aviones a la ciudad”, respondió.

“Además de las avenidas muy transitadas donde es mayor el ruido, hay otros sectores que rebasan los decibeles permitidos. En primer lugar y con una situación más crítica está el Centro Histórico porque las calles son angostas y el tránsito es pesado, por lo que alcanzan ruidos de 80 a 90 decibeles cuando hay congestionamiento, claxonazos y la música de los comercios”.

“Luego le siguen las avenidas muy traficadas, Circuito Colonias y Periférico y sectores donde realizan fiestas con música a alto volumen. Donde hay tranquilidad es a partir de dos calles de las avenidas y en el centro de las colonias y fraccionamientos porque se difumina el ruido”, dijo.

Los principales generadores de ruido en Mérida son en primer lugar los automotores, la música, las fiestas, los camiones del transporte urbano y las motocicletas. (Continuará).— Joaquín Orlando Chan Caamal

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