Destaca proyecto para jóvenes de escasos recursos
La obra “Impulso Universitario A.C.”, que desde hace 22 años se construye en Yucatán, y cuyo objetivo es la formación de agentes de cambio mediante la educación y formación integral de jóvenes de escasos recursos, destacó en la mesa de trabajo “Construyendo comunidades humanas sin pobreza”, de la que el arquitecto Javier Muñoz Menéndez, presidente de Impulso Universitario, hizo una presentación en el marco del “Encuentro del Mundo del Trabajo 2021”, de USEM.
Se trató de un encuentro realizado la tarde de ayer en el que, de manera presencial y virtual, reunió a líderes y representantes de diversas instancias vinculadas al desarrollo laboral en nuestro país.
A lo largo de la jornada disertaron en torno a tópicos sobre el empleo en nuestro país, sus principales problemas, retos y posibles soluciones.
La Unión Social de Empresarios de México, A. C., es una asociación voluntaria de empresarios y dirigentes de compañías que pone en el centro de su gestión empresarial a la persona, buscando siempre la justicia, promotores del valor del trabajo poniendo por delante la dignidad humana.
La USEM busca hacer crecer las empresas de sus asociados de manera responsable e impulsando la adecuada distribución de la riqueza, fomentando el trabajo digno, libre, creativo, participativo y solidario.
Consciente de la necesidad de formarse para ser mejores empresarios y líderes, es promotora de la ética en las finanzas e impulsa una cultura de liderazgo basada en el encuentro y el diálogo.
Problemas laborales
Durante la jornada los panelistas hablaron de la realidad que afronta el empleo en el país. Cada día se pierden en México 6,000 empleos, más de la mitad de quienes tienen trabajo están mal pagados, quienes los ejercen no tienen posibilidades de desarrollo, lo realizan en condiciones insalubres o infrahumanas, son sobreexplotados, adolecen de capacitación, son poco eficientes, mínimamente productivos o no cuentan con prestaciones de ley o seguridad social.
En este sentido, la intervención del arquitecto Muñoz Menéndez cobra especial relevancia en la mesa panel “Construyendo comunidades humanas sin pobreza”, pues en ella hizo una disertación sobre la obra que lleva al cabo en Yucatán “Impulso Universitario A.C.”.
A su decir, es un esfuerzo que a lo largo de 22 años ha generado agentes de cambio en más de 700 jóvenes egresados que han cursado sus estudios profesionales, no solo becados por la agrupación, sino también formados y sensibilizados en torno a la importancia de construir un cambio que ayude a sus comunidades para superar el rezago educativo y laboral que experimentan.
Después recordó que Impulso Universitario surgió del anhelo de un grupo de jóvenes maristas encabezados por el padre Jorge Antonio Laviada Moguel (q.e.p.d.), de construir una obra que contribuyera a generar cambios importantes en las comunidades más pobres mediante la educación y la formación integral de jóvenes con potencial que, dada su situación económica, difícilmente podrían estudiar la universidad.
Muñoz Menéndez recordó que el espíritu de Impulso Universitario no solo se sustenta en becar alumnos para estudiar en universidades, los alcances de la obra van más allá del financiamiento.
Se fundamentan en la formación integral del estudiante por medio de la formación de valores, liderazgo, emprendimiento, ética, sensibilidad y empatía, formación que logran de manera paralela con actividades extra escolares y en las que han participado 1,360 becarios desde 1999.
Sedes
Actualmente el programa beca a casi 300 jóvenes, el 65% mujeres. El 59% de los beneficiarios de Impulso Universitario cursa su formación profesional en universidades públicas. Las sedes de Impulso Universitario están en Mérida, Valladolid, Tizimín y Oxkutzcab.
Mediante Impulso Universitario se busca romper con el problema de profesionales con talentos y capacidades, pero que se valen de éstos para aprovecharse de aquellos que no han tenido las mismas oportunidades para salir adelante.
Más allá de que sean profesionales exitosos y honestos, la idea es que se conviertan en agentes de cambio, promoviendo en sus comunidades acciones tendientes a erradicar la ignorancia, la pobreza, la marginación y el rezago.
Actualmente de los casi 700 egresados de Impulso Universitario el 83% se encuentra laborando en un campo afín a su especialidad y cerca del 90% tiene ingresos mínimos de $11,116.— Emanuel Rincón Becerra
