Este fin de semana regresarán a Yucatán las temperaturas altas y el ambiente caluroso, sin probabilidad de lluvia debido a la disipación del frente frío número 51, informó el meteorólogo Juan Vázquez Montalvo, de la Universidad Autónoma de Yucatán.

“Esperamos temperaturas máximas de 36 a 40 grados Celsius y mínimas de 21 a 25 grados en el amanecer a partir el viernes, sábado, domingo” señaló.

Para entender mejor: Haría una pausa el calor

El especialista indicó que durante el fin de semana el cielo estará medio nublado y el viento será del Sur y Sureste, cálido.

Recordó que estamos en la “parte pico” de la temporada de calor y sequía.

“El frente número 51 ya desaparece. Hoy está en proceso de disipación por lo que regresan temperaturas altas y el ambiente muy caluroso”, subrayó.

No hay pronóstico de otro frente frío

“No vemos en un pronóstico a largo plazo, aunque con error lógicamente porque hay más de 5 días, (pero) no hay ninguna posible presencia de frente frío“.

Subrayó que en teoría falta un frente frío que afectaría al Estado.

“Debe provocar, si es que llega, la famosa lluvia del ‘cordonazo’ de la Santa Cruz, tan temida por los pescadores y agricultores, pero no se ve a largo plazo que vaya a venir un frente frío”, insistió.

Temporada de calor y sequía

Al contrario, añadió, los pronósticos a largo plazo indican que el calor regresará con fuerza y al menos la próxima semana habrá temperaturas sensiblemente altas y ambiente caluroso, en extremo caluroso.

Vázquez Montalvo, integrante del Comité Institucional para la Atención de Fenómenos Meteorológicos Extremos (Ciafeme) de la Uady, explicó que en la “parte pico” de la temporada de calor y sequía se presentan sistemas anticiclónicos que impiden la llegada de frentes fríos, de lluvias y dan lugar a ondas cálidas.

“Lo más seguro es que se pudiera presentar una onda cálida debido al sistema anticiclónico que nos empezará a afectar a partir de mañana viernes nuevamente en la Península de Yucatán”.

Las lluvias regresarían hasta mayo

El meteorólogo expuso que las lluvias volverían hasta mayo.

Señaló que la “parte pico” de la temporada de calor y sequía terminará cuando comience la época de lluvias, a partir de la segunda quincena o fines de mayo.

Señaló que conforme se vaya acercando la temporada de lluvias poco a poco ira acercándose la formación de nubes por calentamiento diurno.

¿Qué es calentamiento diurno?

“En horas de la tarde, debido a la formación de nubes, pudiera darse alguna lluvia aislada y eso sí puede ocurrir porque ya en mayo se empiezan a dar las condiciones, el vapor asciende hasta la atmósfera y puede provocar algunas lluvias”.

Comentó que en la historia de Yucatán hay algunas lluvias que se presentan a principios de mayo, como los días 3 y 15, a causa del último frente frío de la temporada.

Resumen de los efectos del frente frío 51

El frente frío 51, que se estacionó frente a las costas del noroeste de Yucatán y hoy dejó de afectar, dejó lluvias, vientos y granizo en algunas zonas de Mérida y del interior del Estado.

Las lluvias más fuertes se registraron en el observatorio meteorológico con 46.1 litros por metro cuadrado el domingo y en la gerencia regional de la Conagua, con 41.8 litros por metro cuadrado el mismo día.

Se presentaron rachas de viento de hasta 70 kilómetros por hora en la zona oeste y suroeste de Mérida, con colonias como Ciudad Caucel, Yucalpetén, Bojórquez, Francisco I. Madero, Xoclán, Juan Pablo II y la zona del aeropuerto, donde incluso cayó granizo

También cayeron lluvias muy fuertes en el norte de la ciudad y en comisarías como Komchem, Noc Ac , Caucel.

Lluvias “extraordinariamente fuertes”

Los efectos siguieron presentes con lluvias extraordinariamente fuertes el domingo, que alcanzaron 44.5 litros por metro cuadrado en Muna, 60 en Oxkutzcab, 13.6 en Ticul, 57 en Bencanchén y 51.8 en Chocholá.

El martes volvió a llover muy fuerte pero en la zona sur y sureste del Estado, donde se presentaron lluvias de 86 litros por metro cuadrado en Peto y 76 en Becanchén.

Ayer miércoles se presentaron lluvias fuertes en la zona Noreste, alcanzando un valor de 67.5 por metro cuadrado en Tizimín.

Las lluvias de fuertes a torrenciales y el viento en la zona oeste y suroeste de Mérida pusieron en riesgo la vida de seres humanos y causaron daños a la infraestructura urbana, con caída de árboles y postes, así como apagones.

¿Qué es la lluvia ácida?

Por otra parte, el especialista explicó que la lluvia ácida siempre ha existido en el planeta.

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“Es producto de la contaminación de la atmósfera que nosotros provocamos con la quema de petróleo y el carbón, las fábricas, las industrias, los automóviles, etcétera”, explicó.

“Ocasionan que se vaya a la atmósfera el dióxido de carbono que está causando el calentamiento global, con el cambio climático y lógicamente hay una reacción de la atmósfera”.

“A veces ocurre la lluvia ácida pero no tiene un valor significativo que pueda causar algún problema al ser humano, por lo general causa problemas en algunas siembras por que la lluvia es más ácida de lo normal”.

Precisó que el agua de lluvia por su propia naturaleza tiene un valor de 5.5 de acidez.

Problemas solo en algunos cultivos

“Es normal en la naturaleza que tenga ese valor, pero a veces algún contaminante, la misma contaminación atmosférica hacen que cambie el valor y eso provoca algunos problemas a largo plazo, en especial en cultivos susceptibles a lluvia un poco más ácida de lo normal”.

Aseguró que el volcán La Soufriere, que hizo erupción en San Vicente, no propiciará que cambie ese valor de acidez de 5.5.

No hay que preocuparse, el agua de lluvia siempre ha sido un poco ácida”, enfatizó.

“Lo único que causará es un fenómeno óptico en los amaneceres y atardeceres, digno de admirarse con clores amarillos a rojos muy similar al que deja el polvo del Sahara en los meses de junio a agosto”.

De llegar acá ese polvo y ceniza se podrá ver ese fenómeno, lo que hasta ahora no sucede porque ha estado nublado, explicó.