Contrario a lo que se veía en 2019, 2018, 2017…y años anteriores, en este Día de la Madre pocas personas acudieron al Cementerio General.
Al menos en las primeras horas los pasillos solitarios dieron un ambiente de paz al lugar, que por lo regular en esta fecha recibía la visita de mucha gente hasta que llegó la pandemia de Covid-19 y cambió todo.
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“Sí hay gente, pero no como antes. De antes la gente a esta hora estaba peleando por entrar. Ya no se compara”, dice Georgina García Caballero, mientras mira por ambos lados para confirmar su opinión.
Antes de la pandemia Georgina vendía flores todos los días en el panteón, pero cuando éste cerró, en marzo de 2020, y se implementaron medidas sanitarias para prevenir contagios de Covid tuvo que dejar su puesto.
“Está baja la venta”
Hace uno días le avisaron que podría vender desde el domingo y fue una de las dos floristas que se animó a abrir su puesto.
“Pero la verdad está baja la venta desde el domingo, lamentó”.
Admitió que ya lo veía venir y por eso no se surtió de muchas flores.
“Antes desde las 8 de la mañana ya había muchas personas”, recalca.
Medidas de prevención en el cementerio
Sin embargo, el Ayuntamiento calculó que unas 3,000 personas acudirían al lugar para visitar a las madres fallecidas.
De hecho se implementó una operación para el control de los visitantes, empezando con calles enconadas y la prohibición al paso de vehículos.
Asimismo, en todas las entradas trabajadores del lugar se encargaron de proporcionar gel y medir la temperatura a los visitantes.
Esa medida les pareció bien a las hermanas Landy y Genny Gutiérrez, quienes desde que comenzó la pandemia no habían visitado la tumba donde descansan su madre, abuela y tías.
Encuentran las tumbas entre maleza
Las mujeres tuvieron que caminar entre maleza y hasta retirar grandes ramas para poder llegar al sepulcro de sus parientes.
Amalia Díaz también tenía más de un año que no visitaba la tumba de su madre y hoy, al llegar, se encontró con que estaba cubierta de maleza.
Con una coa se dio a la tarea de quitar la hierba y “medio arreglar” alrededor.
“Está abandonada la tumba de mi pobre madre porque no podíamos venir por la pandemia”.
Primera visita desde 2019
Lo mismo les pasó a los esposos William Morales y Rosario Hernández Aguilar, quienes la última vez que visitaron la tumba de sus parientes fue en noviembre de 2019, en la celebración de Día de Muertos.
“En febrero (de 2020) dijeron de la pandemia y ya no pudimos venir”, señalaron.
Consideraron buena la decisión del Ayuntamiento de permitirles visitar a sus seres queridos en una fecha tan especial.
“Y ojalá abran cada mes o cada dos meses para poder venir más seguido”.
Pero igual que Amalia Díaz les sorprendió ver tanta maleza.
Una hora limpiando el lugar
“Ya estaba hecho un monte. Se llenó de maleza, de hojas… Llevamos una hora limpiando porque ya se veía muy abandonado y así vemos que están las demás”.
En el Panteón Florido el panorama fue similar, la abundante maleza en los alrededores de algunas tumbas causó molestia de algunas personas.
En ese cementerio hasta las 10:30 de la mañana solo habían ingresado 44 personas, según dijo un empleado que llevaba la cuenta en un papel.
Hoy el horario de visita en los cementerios de la ciudad es de 8 de la mañana a 4 de la tarde.
