Con nuevos atractivos para los visitantes reabrió sus puertas el zoológico Animaya, en Ciudad Caucel. Sin embargo, el parque de entretenimiento de Mérida también evidencia daños ecológicos por las inundaciones de 2020.
La zona conocida como La Pradera, donde andan en libertad los animales porque es una amplia superficie hundida y se realizan los safaris en vehículo motorizado y los paseos en catamarán en el lago artificial, muestra la muerte de alrededor de 50 árboles grandes y arbustos que servían de hábitat natural a los monos, antílopes, avestruces, llamas, borregos, entre otros animales que viven en cautiverio.
Todavía hay zonas inundadas en ciertas áreas de la poza, algunos tramos del camino de terracería tuvieron deslaves y el agua del lago está negra, cuando su color natural es esmeralda porque el agua proviene de un cenote y del manto freático.
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El panorama de La Pradera es similar a un bosque petrificado porque la mayoría de los árboles grandes que antes de las inundaciones fueron frondosos y casa de las aves y monos hoy están secos y con los troncos podridos.
Plan de reforestación en La Pradera
La administración del parque bicentenario Animaya ya prepara un plan de reforestación con árboles de regular tamaño y especies endémicas de rápido crecimiento al interior de la hondonada.
Sin embargo, tardará unos años para que La Pradera retome su vegetación verde y el arbolado que le daba un entorno de bosque al lugar.
Animaya reabrió el miércoles pasado, tras un cierre obligado de un año y dos meses por la pandemia del coronavirus Covid-19 y la inundación de 2020 a causas de las intensas lluvias y cinco huracanes y tormentas tropicales.
En el primer día de apertura, según informó el coordinador del zoológico, Gabriel Casanova Canché, ingresaron 460 personas, el jueves fueron 528, el viernes 604, el sábado 918 y este domingo esperaban alcanzar el aforo máximo permitido de 1,500 personas en un día.
Pero podría rebasar la cifra porque la dinámica del parque es que unas familias entran y otras salen por lo que no hay aglomeraciones.
¿Cómo es ahora el recorrido en Animaya?
El circuito de visita de 1.5 kilómetros es un sendero amplio rodeada de verde vegetación y están suspendidos varios servicios para evitar la aglomeración de personas que propicie el contagio de coronavirus.
Además, la entrada y salida del parque es por una sola puerta donde miden la temperatura corporal y aplican gel antibacterial en las manos.
Las personas pisan un tapete para desinfección de zapatos, reciben un baño de desinfectante debajo de una carpa y se supervisa que todas usen cubrebocas y guarden la sana distancia.
Los juegos mecánicos también son desinfectados después de cada ronda o contacto con las personas. Los rocían con líquido y también aplican gel antibacterial en las manos.
El aire fresco, el sol, la abundante vegetación verde y los amplios senderos al aire libre dan mayor seguridad a los visitantes al zoológico.
Buena afluencia durante el día
Decenas de familias llegaron en varios horarios del día y al mediodía la afluencia era muy buena.
Desde el ingreso al zoológico Animaya los visitantes quedan asombrados porque junto a ellos pasean pavorreales que viven en libertad, las aves presumen su espectacular abanico policromado y su pecho azul y no temen a la presencia humana.
Pero los iguanos yucatecos, algunos de enorme tamaño, también captan la atención de niños, jóvenes y adultos porque están por todas las partes rocosas que es donde viven y salen a tomar el sol o para comer.
Igualmente se pueden apreciar monos, venados, llamas, antílopes, flamencos rosa, patos, hipopótamo, borregos, antílopes, avestruces, felinos, entre otros animales en cautiverio. No se vio a las jirafas andar en libertad como lo hicieron antes del cierre del zoológico.
Renta de carritos, juegos, brincolines…
Las áreas abiertas al público son los senderos que rodean a La Pradera, el trenecito que tiene cupo de 22 personas en vez de los 37 que llevaba y que cobra $5 por boleto y el jardín botánico.
El área de comensales solo tiene abierto las islas de ventas, más no los locales de venta de comida, refrescos y golosinas, otros servicios son la renta de carritos y carriolas infantiles, y la zona de juegos mecánicos, que es un atractivo nuevo que implementa el zoológico y que atrajo a las familias y niños.
La alegre música, los juegos de habilidades, los brincolines, carritos chocones, futbolito, canicas, carrusel y juegos mecánicos dieron alegría a esta parte del zoológico y generó una importante derrama para los fiesteros que estaban inactivos porque los boletos costaron $10, $20, $25 y $30.
Preparan un teleférico
Ya llegó un tráiler que transporta los fierros y cuerdas de acero para el montaje de un teleférico que se instalará esta semana junto a la estación del trenecito.
La estación está cerrada al público porque tuvo daños por los efectos de los huracanes y las tormentas tropicales y está en reparación.
Lo mismo el parque acuático que está en esta misma sección infantil. Está cerrada por mantenimiento. Otras áreas cerradas son la zona de safari, el serpentario, los paseos en catamarán, la venta de comida y el mirador Estela Maya de 35 metros de altura.
Nueva atracción para visitantes
Junto con los juegos mecánicos como nueva atracción, el departamento de educación ambiental montó un módulo al aire libre para dar explicaciones a los visitantes sobre el contacto animal.
Pero la atracción principal es que muestran a la gente una serpiente de la especie boa roja y una tortuga endémica de Yucatán conocida como caja amarilla y permiten que quien así lo desee pueda tomarse una fotografía con los animales sin tocarlos.
La bióloga Astrid Vega Marcín manejó a mano limpia la inofensiva serpiente, que no es venenosa, y se encargó de dar las explicaciones de ambas mascotas.
Enseguida atrajo a un buen número de personas, muchas de las cuales se tomaron fotografías con los animales.
Beneplácito de prestadores de servicios
Wílberth Antonio Ruz Can, propietario de los brincolines, agradeció al Ayuntamiento y la administración del zoológico la oportunidad de instalar la pequeña feria en Animaya porque durante más de un año estaban sin trabajo, los juegos se deterioran y no tenían oportunidad de obtener ingresos para mantener estos pequeños negocios.
“Es nuestro primer domingo y la primera vez que estamos en Animaya”, informó.
“Esperemos que no llueva porque eso nos afecta. Los primeros días hubo poca gente y parece que este domingo será bueno”.
Regresan las risas y alegría de los niños
El fiestero dijo que los juegos instalados le dan vida al zoológico, devuelven la alegría y la risa de los niños, los padres y madres de familia pueden disfrutar de un momento familiar feliz y espera que se queden en forma permanente “porque ahora los invitaron para darle realce a la reapertura”.
Animaya abre de miércoles a domingo en un horario de 9 de la mañana a 4 de la tarde, pero deja de recibir visitantes a las 3 de la tarde para que todos puedan salir en el horario establecido.
