Solo se autorizó dos días por el festejo al papá

Aunque siguen las restricciones implantadas desde hace más de un año por la pandemia, el Cereso meridano aplicó el mes pasado una “válvula de escape”: concedió dos días de visitas a los internos.

De acuerdo con los datos obtenidos, el 19 y 20 de junio pasado se abrió el reclusorio a fin de que los cercanos parientes de los internos puedan visitar a sus familiares, aplicando las medidas sanitarias antiCovid.

La suspensión de visitas en Campeche, como informamos, fue motivo para que se registre un motín en el penal de Kobén. El vecino estado se había mantenido con actividades normales en ese centro de internación, ya que el semáforo casi siempre ha sido verde, aunque en los últimos días se modificó a naranja, con las consiguientes medidas para evitar contagios.

En esta ciudad, donde los internos, cerca de 1,300, recibieron la vacuna hace varias semanas, la situación se ha mantenido “estable”, excepto una riña que se dio el año pasado por circunstancias relacionadas con la pandemia, de acuerdo con informes oficiales.

Aunque no hay visitas generalizadas como normalmente se daba, los jueves y domingos y las conyugales, la baja en los contagios permitió la concesión por el Día del Padre.

Sin embargo, ante el aumento de los casos de coronavirus, las restricciones retornaron y no hay fecha probable para que se concedan nuevos días de visita. Los cercanos parientes que llevan alimentos o diversos objetos a sus familiares presos se limitan a dejarlos en la recepción.—David Domínguez Massa

En el penal meridano se han registrado varios casos de Covid, incluso de cuando menos una persona fallecida en un hospital porque tenía otras enfermedades.

Tienda

La tienda del penal, donde se venden productos que hacen los internos, tampoco está abierta.

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