La tarde del domingo 4 de julio, la familia de dos músicos del mariachi “Alteño” vivió momentos violentos por el intento de sustracción de una niña de cuatro años y la valerosa reacción de su madre para evitar el plagio en un predio de la colonia Bojórquez.
La mujer, identificada como M.B.R.C., de 26 años de edad, recibió un golpe de puño cerrado del atacante que le abrió la ceja izquierda, recibió golpes en el abdomen donde tiene una operación de cesárea y en un forcejeo logró que su agresor soltara un arma punzocortante de los conocidos como “punzón”.
Ella dijo que si el sujeto no hubiera soltado esa arma en la lucha cuerpo a cuerpo, seguro la “picaba” porque el agresor es un albañil peligroso con adicción al alcohol, es un pirómano porque anda con un bote de gasolina y cerrillos, tiene antecedentes de otras agresiones e intentos de rapto de niños en colonias de Xoclán Bech, Bojórquez y San José Tecoh.
En esos lugares, refirió, los vecinos afectados le han dado palizas de escarmiento, pero no deja de sembrar terror por donde anda.
Desde el 4 de julio, la familia de M.B.R.C. ya no vive con la seguridad y confianza que tenía desde 2007, cuando ocupó el predio de la calle 61-A entre 92 y 94 de la colonia Bojórquez, un sector de la ciudad conocido por los numerosos mariachis que viven por ahí.
La madre de familia interpuso la denuncia 68/116/2021 en la Fiscalía General del Estado por la agresión de la que fue víctima, por el intento de robo de su hija, por el allanamiento de la vivienda y por el robo de un teléfono celular.
Ella cree que fue un intento de feminicidio y teme que la autoridad ministerial y judicial lo minimicen, pues sus lesiones no son visibles como graves. Sin embargo, hay muchos elementos para que el agresor sea remitido a la cárcel por varios años.
La Policía Estatal de Investigación (PEI) detuvo anteayer al agresor, identificado como J.M.T., de 46 años de edad, pero por causar disturbios en la vía pública, no por los hechos que denunció la madre de familia, por lo que lo más probable es que lo liberen a las 36 horas del arresto.
Esta posibilidad ha sembrado inseguridad y temor en la familia agredida porque el sujeto podría regresar a la casa y cometer delitos más graves.
En ese hogar viven tres mujeres, cinco niños, un hermano y el papá, pero estos dos últimos salen a tocar con el mariachi “Alteño”, por lo que solo se quedan una mujer y los niños porque también ellas trabajan.
“El domingo 4 de julio, como a las 6:20 de la tarde, los niños estaban viendo una película en el celular sentados en el sillón de la sala”, relató la fémina.
“Me paré un momento, fui a la cocina a tomar agua y entró el sujeto, agarró a mi hija de su manita y le dijo que era su papá. Al oír las voces y ver que agarró a mi hija, salí corriendo a la sala. Intenté quitarle a mi hija, pero el señor me golpeó y con un ‘punzón’ intentó herirme en el hombro y en el estómago”.
“Empezamos a forcejear, él tenía demasiada fuerza, me jaló del cabello, me golpeó con puño cerrado y me abrió la ceja. Me estrelló la cabeza contra el piso, pero logré que soltara a mi hija, la empujé hacia adentro mientras forcejeaba con el señor. Salió mi hermanito y también empezó a patearlo hasta que se fue. Dejó su ‘punzón’ y una botella de gasolina”.
“La SSP solo se llevó el punzón, no quiso llevar la botella de gasolina, pero también es evidencia porque ha incendiado cosas”.
“Lamentablemente la gente no denuncia lo que hace este sujeto, ha atacado a muchos, nos dijeron que rocía gasolina y prende fuego, pero no lo meten a la cárcel”, señaló. “Esta tuerto porque uno que agredió se defendió y le vació el ojo, pero sigue causando problemas a las familias”.
“Pedí protección policíaca, pero no me la dieron. Temo que lo dejen libre porque la niña no tiene lesiones y las mías no son de gravedad, pero sí hizo mucho daño porque ahora vivimos con miedo. Me reconoció cuando lo detuvieron, sabe bien lo que hace y temo que regrese a matarme o vengarse porque dicen los vecinos que es muy vengativo”.
No conocían al sujeto, pero a raíz del intento de rapto y la agresión a la madre de familia conocieron sus antecedentes y que está fichado en los archivos de la Policía.
La familia del mariachi “Alteño” pide justicia, protección y que apliquen la ley al agresor.— Joaquín Chan C.
Secuelas
La madre de familia informó que su hija perdió el habla de manera temporal por lo que vio y no se duerme rápido como era su costumbre, lo peor es que ahora la familia siente mucha inseguridad por lo sucedido y la falta de un castigo ejemplar contra estos agresores callejeros considerados “borrachitos”, pero que saben muy bien lo que hacen y que si no hacen nada grave no los encarcelan.
