En plena crisis de su escuela y en el retorno al 100% a las clases presenciales, la maestra de educación artística Dulce María de los Ángeles Ic Ramírez dejó la labor docente por jubilación.

Ella lleva 30 años de servicio como maestra de educación artística y hoy considera que es un buen momento para el retiro, principalmente por la crisis de salud que ha generado la pandemia del Covid-19 en Yucatán, el país y el mundo.

El lunes pasado no fue el mejor momento para su despedida de la primaria “Kukulcán”, donde trabajó los últimos siete años de su vida docente, porque el centro de trabajo vivía un caos por el robo de cablería de todas las instalaciones eléctricas, como publicó el Diario al día siguiente.

La falta de electricidad, agua potable y conectividad de internet ocasionó que la escuela estuviera desierta el día de su despedida.

No había alumnos ni padres de familia, solo sus compañeras de trabajo y la directora Thelma Adalí Caballero Arzápalo, quienes le entregaron un arreglo floral y un diploma de reconocimiento “por su loable labor de enseñanza, fomento y práctica de las artes en la niñez de esta escuela”.

La maestra Ic Ramírez informó que cumplió los 30 años de servicio en el sistema educativo estatal y decidió su jubilación. Empezó su carrera magisterial en una escuela del pueblo de Huhí donde estuvo 11 años, la siguió en Caucel y la terminó en Mérida donde lleva 15 años en dos primarias.

“Ya tengo los años de servicio, considero que estoy en buen momento para mi jubilación”, informó. “Tengo varios proyectos personales en puerta, me jubilo con 20 horas de trabajo. Aquí en la primaria ‘Kukulcán’ estuve siete años y en otra escuela 15 años”.

La entrevistada contó que fue una decisión muy difícil dejar su trabajo docente. Lo pensó de día y de noche, lo pensó por mucho tiempo hasta que en esta cuarta ola de la pandemia con la variante Ómicron tomó la decisión definitiva del retiro.

“Voy a extrañar muchísimo a mis niños y niñas, pero estoy viendo que esta situación de la pandemia no acabará, hay muchos riesgos y limitantes todavía”, señaló. “Estoy en el momento justo para la jubilación”.

“No me acostumbré a las clases en línea, antes eran presenciales y se podía trabajar para desarrollar las destrezas artísticas de los alumnos. Hoy, con la pandemia, da mucho trabajo porque muchos no cuentan con internet, hay que enviarles las tareas para que puedan trabajar en línea, la doble modalidad complicó la enseñanza y la práctica de las actividades artísticas”.

Con seguridad afirmó que las clases presenciales no son iguales a las virtuales o en línea, lo genial es tener a los niños en las aula y realizar los festivales que tanto gustaban a los padres de familia y a las maestras.

“Los festivales artísticos eran coloridos, alegraban a los papás, a los alumnos y docentes, eran el lujo de la escuela, hoy ya no se puede por la pandemia, la sana distancia y la recomendación de no realizar eventos que generen aglomeración”.— Joaquín Chan Caamal

 

Joaquín Orlando Chan Caamal, reportero de la Agencia Informativa Megamedia (AIM); es periodista desde 1987 y en 1993 ingresó a Diario de Yucatán, buque insignia de Grupo Megamedia. Escribe sobre el ámbito local y peninsular, especialmente contenidos sobre educación, economía, medio ambiente, sectores empresariales, sociedad y seguridad.