Los parques bien planeados para el disfrute de las familias generan riquezas mediante proyectos inmobiliarios, surgen muchos negocios porque son centros de concentración de toda clase de gente, dijo Félix Rubio Villanueva, presidente de la asociación Gran Parque La Plancha.
Ayer informamos que el gobierno federal finalmente aceptó que el 100% del terreno se destine a un parque, como estaba planeado.
“Eso es lo que hemos peleado desde que empezamos a conversar sobre el proyecto del gran parque”, mencionó el entrevistado.
“Nos da alegría lo que logró el gobernador, nos gustaría que nos diera la oportunidad de charlar con él o con las personas que tienen a su cargo el proyecto”, reiteró. “Si se concursará el proyecto nosotros vamos a entrar, tenemos un preproyecto bien consensuado y aprobado por especialistas de la sociedad civil, de la Uady y de la UNAM. Tenemos la maqueta y queremos que algunas de las cosas que proponemos se incluyan en el proyecto ejecutivo por quien lo haga”.
“No queremos que sea un estira y un encoge con el gobierno y la sociedad, es un proyecto de ganar-ganar, hay que manejarlo de esa manera”.
Rubio Villanueva informó que la asociación no ha presentado el preproyecto al gobernador Vila Dosal. El contacto que tienen es con el secretario técnico de Planeación, Rafael Hernández Kotasek, quien ahora es director del Instituto de Movilidad y Desarrollo Urbano Territorial (Imdut).
Incluso, antes de este acuerdo entre el gobernador y el Presidente, él y tres promotores del proyecto se reunieron con funcionarios de Hernández Kotasek para preguntar qué pasaba en el terreno de La Plancha porque un día antes él vio a un equipo de soldadores que “chatarrizaban” viejos vagones abandonados en el terreno enmontado de la calle 47 entre 46 y 48.
Como los soldadores desconocían el motivo de este movimiento, acudió a la oficina de Hernández Kotasek para pedir información, pero dijeron que no sabían nada.
“Cuando le presentamos el preproyecto a Hernández Kotasek, con el que tenemos excelente relación, le pedimos que dejen algunos vagones en desuso, rieles y durmientes como testimonio de la época del ferrocarril en Mérida”, reveló. “Con ese propósito pedimos una reunión con el licenciado Hernández Kotasek, pero no estaba en Mérida”.
“Sus funcionarios informaron que no sabían nada, pero no era posible porque en el terreno había oficiales de la Policía Estatal, no creo que no reciban reporte de lo que sucede en el terreno”.
“El viernes, cuando nos enteramos de lo que informó el gobernador en la comida de Coparmex, enseguida corrió como pólvora entre las asociaciones que promovemos el parque y acordamos que no permitiremos que el terreno sirva como cuartel de la Guardia Nacional”, señaló. “Dijimos que haríamos lo que tengamos que hacer para que la Guardia Nacional no se instale en La Plancha”.
“Tenemos estudios de expertos locales, nacionales e internacionales de que ese proyecto, tal como está diseñado, bajaría la temperatura ambiental en más de 6 grados porque plantaremos 8,000 árboles frutales, de maderas preciosas y endémicas de la región para que sea un bosque, y tendría energía solar para las bombas del sistema de riego y la iluminación”.
En lo que el señor Rubio Villanueva está un poco extrañado y confuso es sobre el monto de la inversión de $1,400 millones que dijo el gobernador Vila Dosal, pues el cálculo que hicieron del Plan Maestro del Gran Parque La Plancha es que costaría de $400 millones a $500 millones.
El Gran Parque La Plancha es un terreno de 29.6 hectáreas, dijo, pero el gobernador informó que es de 22 hectáreas, contaría con 8,000 árboles, museos, cibercafés, bibliotecas, lunario, plazas con múltiples servicios y testimonios de vagones de ferrocarril, bancas, mesas y sombreadores.
También lago, observatorio, talleres artesanales de exhibición y venta de artesanías, pistas para trotar y caminar, andadores para el paseo de mascotas y un sin número de servicios.
El Plan Maestro lo realizó la UNAM, bajo la dirección de una doctora de apellido Lizardi y colaboración la dirección de la Facultad de Arquitectura de la Uady, el Cinvestav Mérida, Tecnológico de Mérida, Canaco Servytur Mérida, y el respaldo del entonces presidente de la Concanaco, arquitecto José Manuel López Campos.
Además, participaron especialistas del Plan Estratégico de Yucatán, con el que realizaron las primeras 15 reuniones semanales de trabajo, previo al foro público multidisciplinario de agosto 2014.
La fila de 10 casas que están frente al parque Artículo 123, que forman parte de la infraestructura urbana de La Plancha, son parte del patrimonio histórico de Mérida, según informó. Ahí funcionó el primer hospital ferrocarrillero de Mérida, antes de la construcción en 1915 del Sanatorio Rendón Peniche, que hoy es sede del Centro Peninsular en Humanidades y Ciencias Sociales (Cephcis) de la UNAM.
“Deben quedarse esas casas, hace cinco meses platiqué con cuatro vecinos que habitan las casitas que se negaron a salir cuando Fonatur quiso reubicarlos”, indicó. “Seis familias aceptaron las nuevas casas que les construirían en una parte del terreno de La Plancha, pero no se concretó el convenio”.— Joaquín Chan Caamal
“Nosotros le dijimos que si lo pedían, los apoyaríamos con todo para que no los sacaran. Sé que el Ayuntamiento de Mérida tiene una solicitud oficial para que esas casitas sean parte del patrimonio histórico de la ciudad, no se puede tocar, incluso, el INAH tiene conocimiento de esta petición”.
El terreno de La Plancha está lóbrego en la mayor parte de su superficie, una parte ya está libre de maleza por reciente chapeo, continúa el desmantelamiento de los vagones abandonados, aun yacen montañas de durmientes viejos y ya sobresale la construcción del primer edificio cultural en este terreno: el Museo de la Luz.
Esta obra es diseñada por alumnos de arquitectura de la Universidad Anáhuac Mayab, bajo la asesoría del doctor Antonio Rodríguez Alcalá, llamado en el concurso de oposición “A luminae motus” (Movido por la luz) y desde hace años funcionan en esta zona dos escuelas universitarias, la de artes (Esay) y de ciencias sociales (Cephcis).
