MÉRIDA.- El Gobernador Mauricio Vila Dosal envió al Congreso local una nueva iniciativa de reforma a la Ley del Notariado del Estado y diversas leyes estatales en materia de fe pública, que permitirá actualizar el marco jurídico de dicha normativa.

De acuerdo con un comunicado del Gobierno del Estado,  la iniciativa busca  evitar malas prácticas, combatir la mafia inmobiliaria y los despojos ilegales.

Reforma a la Ley del Notariado: ¿qué dice?

La iniciativa, que entregó este díael consejero Jurídico, Yussif Heredia Fritz, al secretario General del Congreso yucateco, Adrián Anguiano Aguilar, busca lograr una supervisión más efectiva en las Notarías Públicas, “previniendo casos de despojo u otras anomalías”, para que se puedan revisar los trámites.

Las prácticas de fraude, por parte de loteros en todo el territorio, es uno de los más graves problemas que se resolverá con la reforma, señala el boletín. “Ya que estos grupos se aprovechaban de los vacíos legales para concretar compras, por precios distintos o contratos fantasmas, abusando de la buena fe de las personas que buscaban vender su patrimonio”.

La reforma a la mencionada ley propone fortalecer a la Consejería Jurídica en cuanto a las facultades de vigilancia, inspección y sanción a Notarios y aspirantes.

Pruebas psicométricas para notarios

Entre las novedades que trae consigo la propuesta, también destacan pruebas psicométricas, aplicadas por los Servicios de Salud del Estado, entre los requisitos para solicitar examen de aspirante y el de Notario Público, el establecimiento de las figuras de asociación entre Notarios Públicos y Permuta de Notarías Públicas. 

También se prevé la creación de nuevos sistemas informáticos, donde se registren instrumentos notariales y protocolos electrónicos, así como la digitalización de los instrumentos notariales, para que los trámites puedan ser revisados y así evitar malas prácticas.

Otras de las novedades contempladas en dicha reforma, es que se promueve la reparación del daño vía la conciliación, protegiendo a las y los yucatecos que realicen algún trámite notarial y evitando las malas prácticas. 
 
Estas modificaciones se suman a la reciente reforma de la Ley Notarial, con la que se modernizó este sistema en Yucatán, que se regía por una ley que no se actualizaba desde 1994, con mecanismos antiguos que eran un freno al desarrollo y eran insuficientes para atender a la población.