Luego de crecer en la selva de Felipe Carrillo Puerto hace 50 años, cuando era “selva de verdad”, fue casi natural que Jorge Carlos Trejo Torres estudiara Biología.
“Terminé siendo biólogo, de allí terminé siendo botánico y ahora soy maestro, botánico, investigador y jardinero”, dice.
Con un doctorado en Ciencias Biológicas, Trejo Torres es todo un experto en plantas que, considera, son la conexión entre su ciencia y la sociedad.
“Con las plantas me comunico con los niños, con grandes, chicos, ingenieros, comunicadores, arquitectos… Cualquier carrera, cuando hablamos de plantas siempre hay un punto de conexión”, señala tras resaltar que ser biólogo es una carrera muy bonita porque te ayuda a conectar con la gente.
Actualmente se desempeña como jefe de Arbolado Urbano del Ayuntamiento de Mérida, lo que lo ha llevado a coordinar las cruzadas forestales que comenzaron el pasado 5 de junio y concluyen el 27 de este mes.
Trejo Torres explica que para plantar masivamente en la ciudad es importante hacerlo en época de lluvia, pues no se puede depender de un riego individualizado de cada planta.
“Eso se recomienda a todos porque tenemos seis meses con lluvia, aunque alterna mucho (a veces hay mucha, a veces hay poca), pero en estos meses se puede afianzar el arbolito”.
Igual señala que cuentan con una lista de 130 especies para el programa de reforestación, pero este año están usando unas 70 de las cuales cerca del 100% son nativas de esta región.
Sobre las plantas introducidas, dice que no tienen nada en contra porque, al igual que las nativas, hay tanto buenas como con inconvenientes.
“Hay un mito de que las introducidas no son buenas, pero muchos árboles que conocemos, frutales y ornamentales, son traídos de otros continentes”.
“Qué sería de Yucatán sin la naranja agria, sin la naranja dulce, qué sería de nuestras playas sin cocos, qué sería de nuestros patios sin tamarindos…”
“Estas plantas traídas de otros lugares son parte de nuestra cultura y muchas de ellas conviven felizmente con nosotros”, dice el experto.
Trejo Torres añade que antes de desecharlas, lo que hay que hacer es seleccionar (y aquí entran también las nativas), las que no causen inconvenientes como los flamboyanes, los algarrobos blancos y el nim que tiene raíces “súper destructoras”.— IVÁN CANUL EK
