Muchas historias, sonrisas y alegrías ha causado “Peluchón”, un perrito de peluche copiloto de Geovanni Torres Góngora, conductor de una plataforma de taxis.

Sus hijas colocaron el muñeco para que ayude a su papá al escuchar las constantes historias de los conflictos que enfrentaban con los pasajeros que no querían respetar la disposición oficial de que solo pueden ser transportados en la parte de atrás del vehículo.

A Geovanni le cambió la vida el hecho porque ahora no solo no enfrenta ningún mal momento con los pasajeros, sino que a la mayoría le parece algo divertido, bromean sobre el tema, toman fotos para compartirlas en las redes sociales y hasta se emocionan cuando “les toca el ‘Uber peluche’”, como le llaman.

Así lo cuenta este trabajador, quien les da al crédito de este éxito a sus princesas Carla e Isis, sus dos hijas de 11 y 10 años.

¿De dónde surgió el ”Uber Peluche”?

Un día escucharon a su papá quejarse de que los pasajeros se enojaban porque no está permitido sentarse junto al conductor, así que tuvieron la idea de colocar un peluche gigante de un perrito que ocupa el asiento del copiloto.

Él señala que está separado y sus dos hijas están bajo su cuidado, por lo que todos los días cuando llega del trabajo les cuenta las historias que siempre surgen en los servicios que ofrece a los pasajeros.

El primer día que el conductor salió a dar servicio acompañado del peluche se sentía un poco apenado, pero fue grande su sorpresa cuando se dio cuenta lo bien que los pasajeros respondían a la presencia del muñeco, a quien pusieron por nombre “Peluchón”.

No es el único peluche que tiene en el vehículo que usa para trabajar, pues sus hijas han puesto otros más pequeños en el tablero.

”Peluchón” también alegra a los pasajeros

Geovanni no esperaba la reacción que los pasajeros tuvieron hacia “Peluchón”, pues el fin era que nadie se sentará adelante y él no se sintiera solo, pero surgió una tercera cosa: alegrar el día a los pasajeros.

Según cuenta, una señora le compartió que salió de una junta de trabajo y la habían regañado delante de todos los jefes por un error que ella no cometió, y quería desquitarse con alguien. Al ver el peluche de copiloto sonrió y eso le cambió el día.

Escuchar esas palabras de la pasajera llenaron de satisfacción a Geovanni. Apunta que todos los días llega con felicitaciones e historias para sus hijas por parte de algunos pasajeros que disfrutan de la presencia de “Peluchón”, quien también los acompaña en los días de asueto cuando salen de paseo.

Él comparte que a veces niños que van en otros vehículos ven al peluche y les dice a sus hijas, quienes van sentadas atrás, que muevan la mano del muñeco para saludarles, lo que sorprende y emociona a los niños.

”El Uber peluche” se expande en redes sociales

Otra pasajera confesó que estaba emocionada porque le tocó el “Uber peluche” del que había visto publicaciones en las redes sociales.

“Peluchón” se convirtió en un compañero inseparable, que le ha cambiado la dinámica en los días de trabajo, quien lo escucha cuando algún pasajero, de esos especiales que a veces hay, se queja por alguna situación y le acompaña cuando realiza viajes largos de retorno.

Geovanni, quien lleva dos años y medio trabajando en la plataforma de taxis, expresa que para él este muñeco representa a sus hijas y el cariño que le tienen, ya que preocupadas por lo que pasaba quisieron ayudarle, por lo que si se quita la restricción de llevar solo tres pasajeros en el vehículo, seguramente extrañará mucho a “Peluchón”.